Rik Bracho diseña un mundo bajo el mismo sol

Rik Bracho reflexiona sobre la capacidad del diseño para producir reconocimiento, pertenencia y memoria colectiva, a propósito del universo de Mundo Domingo y su colaboración con Salomon.

Rik Bracho Salomon Tacos Domingo

Una identidad visual alcanza su verdadera dimensión cuando comienza a circular fuera del espacio para el que fue concebida. La repetición la vuelve reconocible, pero son el uso, la apropiación y la memoria colectiva los que terminan por otorgarle una vida propia. En ese proceso, el diseño funciona como una estructura abierta, capaz de organizar imágenes, objetos y experiencias alrededor de una sensibilidad compartida.

La práctica de Rik Bracho se ha desarrollado precisamente dentro de esa movilidad. Su trabajo transita entre dirección creativa, diseño editorial, publicaciones, espacios y proyectos comerciales con una atención constante hacia la forma en que los signos adquieren valor cultural. Más que construir universos cerrados, Bracho diseña sistemas capaces de extenderse, cambiar de escala y participar en distintos ámbitos de la vida cotidiana.

Mundo Domingo ocupa un lugar particular dentro de esa trayectoria. Su crecimiento permite observar cómo una identidad puede convertirse en una plataforma de producción cultural y establecer relaciones entre gastronomía, diseño, edición y comunidad. La colaboración SALOMON × DOMINGO amplía nuevamente ese campo al incorporar el proyecto dentro de uno de los lenguajes más influyentes de la cultura material contemporánea: el sneaker.

En esta conversación, Bracho aborda las ideas, decisiones y negociaciones que han acompañado esa evolución, además de la responsabilidad que implica trabajar con un imaginario compartido. El resultado plantea una reflexión más amplia sobre la autoría, la circulación global de los símbolos y la posibilidad de construir desde México una identidad capaz de conservar su especificidad mientras encuentra nuevas formas de habitar el mundo.

Rik Bracho Salomon Tacos Domingo

¿De dónde parte la identidad visual de Tacos Domingo? ¿Qué referencias, imágenes o experiencias definieron su paleta de color, su tipografía y los códigos gráficos con los que hoy la reconocemos?

Domingo nace como concepto y como nombre en 2020. La marca inicia como un refresco para acompañar los tacos y la comida mexicana. Partiendo del nombre, la idea viene del domingo como día de descanso, del convivio en familia y de la idea del disfrute. En una traducción literal, Sunday significa “día del sol”, y es de ahí de donde se desprende el logo principal: un sol amable, sonriente, disfrutando de su propia calidez y diseñado a partir de arcos que nacen de la letra D.

El color amarillo cálido proviene del brillo del sol, contrastado con negro para crear balance y con acentos en rojo para agregar sazón. Cuando nace la Guía Domingo, se agrega el dorado como un acabado y color clave de la marca.

La tipografía/wordmark Domingo fue creada inicialmente sólo como un logo custom-made. Durante el proceso, Nico Meehan dio una guía muy simple pero importante: que tuviera algo especial, atemporal, un poco off y algo raro. Posteriormente diseñé la tipografía completa para usarse en comunicación, logos, revistas y otras piezas del Mundo Domingo. Es una display geométrica y modular, con inspiración en la gráfica de los 60 y 70. Sólida, lúdica y con mucha personalidad.

Muchos códigos visuales de la taquería mexicana surgieron de manera anónima, funcional y colectiva. ¿Cómo se trabaja con ese archivo popular desde el diseño contemporáneo sin domesticarlo, estetizarlo en exceso ni reclamar como autoral aquello que pertenece a una cultura común?

Precisamente, una parte de Domingo tiene como base e inspiración el lenguaje visual tan casual —casi accidental— no sólo de las taquerías, sino de muchos negocios, tiendas, expendios, papelerías, misceláneas y restaurantes mexicanos.

En todos ellos se usan tipografías universales o de sistema, casi en automático: Arial, Helvetica, Times New Roman, Brush, entre otras. Colores brillantes y comunes como el blanco, negro, rojo y amarillo son súper comunes y los vemos en todos lados. De ahí parte esta identidad, como algo que vive en ese mismo contexto, sin necesidad de sobredecorar ni de buscar tendencias o estilos ajenos. Al final, Domingo nace desde el respeto a lo clásico y tradicional de México.

Desde su creación en 2020, la identidad de Domingo ha permanecido reconocible mientras se expande hacia restaurantes, publicaciones, objetos y colaboraciones. ¿Qué elementos constituyen el núcleo irrenunciable de ese lenguaje y cuáles pueden transformarse sin que pierda su carácter?

Es precisamente su identidad y sus elementos principales —el sol, los colores, las tipografías y esa cierta “soltura” o libertad— lo que formó una identidad muy sólida desde el principio.

Continuando y cuidando el buen uso de estos elementos, siempre hay espacio para jugar con ellos y crear subdivisiones del Mundo Domingo sin perder su esencia. Hay un toque lúdico y cierto humor en la marca, y eso le da permiso de mantenerse fiel a su núcleo, pero con la libertad de tener distintas facetas o estilos.

Rik Bracho Salomon Tacos Domingo

Domingo comenzó como la identidad de una taquería y evolucionó hasta convertirse en Mundo Domingo, un proyecto articulado mediante libros, espacios y distintas iniciativas creativas. ¿En qué momento comprendiste que podía trascender la marca y adquirir una dimensión cultural propia?

Desde que se convirtió en una marca multidisciplinaria. Al inicio siendo un refresco —que nunca se lanzó realmente— y posteriormente expandiéndose a la Guía Domingo, un libro-objeto con intención y función, ahora dentro de un contexto editorial, formal y muy bien ejecutado.

De ahí, llevarlo a su materialización en Tacos Domingo fue donde la evolución se consolidó y se transformó en algo cultural, tanto alrededor del taco como de México.

Uno de los proyectos de Mundo Domingo que me siento muy orgulloso de haber diseñado es Tacos Magazine, un spin-off que se aleja en sí del taco y encapsula la cultura visual mexicana a través de la fotografía de artistas de México, junto con el diseño editorial, convirtiéndose en una pieza impresa de colección.

¿Cómo fue el proceso de diseño del SALOMON XT-4 OG DOMINGO y qué posibilidades o limitaciones encontraste al trasladar una identidad gráfica a la estructura técnica y tridimensional de un sneaker?

El proceso inició con un pitch que hice para Salomon México en el verano de 2025, con ideas aterrizadas para una posible colaboración, la cual tenía que ser aprobada por el equipo de Salomon en Francia, en sus headquarters en Annecy. Domingo nos hizo sentido a todos por tener esa carga de identidad y cultura de México desde una óptica distinta.

Hice el diseño de la propuesta inicial usando fotos de su website, editando colores y acabados, y silueteando cada parte por separado para poder trabajarla. Una vez teniendo esta base, viajé con el equipo de Salomon México —Gina y Jaime— a Annecy, a una sesión de trabajo dedicada a aterrizar el diseño de forma real, usando su software para ir definiendo panel por panel y parte por parte el color, acabado, cintas, forros, etiquetas, etc.

Una vez definido, se produjeron dos samples. Uno de ellos me lo enviaron para aprobación y últimos ajustes. Sólo tenía una ronda más para definir de manera final todo el diseño. Se hicieron ajustes: agregar negro, cambiar el color y la proporción de algunos detalles, etc.

Ahora sí, en diciembre de 2025 recibí la muestra final de los sneakers y cerramos el diseño, excepto por las plantillas, que editamos una vez más.

En lugar de limitar el amarillo a ciertos acentos, decidieron convertirlo en la presencia dominante del calzado. ¿Cómo surgió esa elección y de qué manera tradujeron los demás códigos de Domingo –la tipografía, los símbolos, los materiales y las texturas– para dar profundidad al diseño sin restarle contundencia?

El sneaker amarillo fue la primera idea y la intención desde el principio: bold, con energía, alegre, vistoso y muy, muy Domingo. Algo que se identificara de inmediato y que tuviera ese efecto de México en el mundo: muy vibrante y cool.

En el proceso hice muchas iteraciones e ideas de contraste entre negro y amarillo, más dorado, etiqueta roja, entre otros intentos, pero siempre regresaba al full amarillo Domingo, el cual elegimos con base en el Pantone 122 C, que se tradujo al color Lemon en el catálogo de Salomon.

El diseño de la etiqueta de la lengüeta era 100% libre, y de ahí salió la idea de hacer esta collab como un dueto: Salomon & Domingo. Si ven el diseño, las marcas y sus logos están encontrados: en un sneaker dice SALOMON, en el otro DOMINGO; uno tiene el sol de Domingo y el otro el símbolo de Salomon.

Poder tener la libertad de usar la tipografía original de Domingo aquí le dio una enorme personalidad y atención al detalle, especialmente con la posibilidad de usar detalles dorados, como en el logo LAB y en el chasis, siendo éste el primer sneaker que hace uso de este color en esa parte.

La idea siempre fue hacer un par muy bold, muy icónico y con la identidad clara de Domingo, sobre una silueta muy especial y clásica de Salomon: el XT-4 OG.

Usabas Salomon antes de que sus modelos pasaran del terreno técnico al consumo cotidiano y adquirieran el protagonismo cultural que tienen actualmente. ¿Cómo experimentaste ese momento full circle, desde relacionarte con la marca como usuario hasta intervenir uno de sus modelos como diseñador?

Sí, ya llevaba varios años usando Salomon. Soy un sneakerhead desde hace muchísimo tiempo y no sólo admiraba la marca y sus sneakers por estilo, también les tenía un respeto real por su funcionalidad.

En 2021 compré los XT-4 con el tooling de los XT-6, de los cuales pedí específicamente dos pares por los colorways, y los usé tanto para hikes en la montaña como de forma casual. En el pitch y en mi introducción o presentación con Salomon incluí una fotografía que me tomó mi esposa Mariana en NYC, donde estoy usando mis XT-4 en un parque. También le regalé un par a ella, y son los que ha usado igualmente para hikes.

Cuando surge la collab empieza a completarse ese full circle, pero realmente cuando sentí esa magia fue ahora, recientemente, con el release, los eventos, activaciones, campaña, etc. Ahí sí sentí esa magia y algo difícil de explicar: la dimensión y grandeza de manifestar este gusto, o casi obsesión, por los sneakers en un par que ahora vive en el mundo, al que la gente respondió de forma súper positiva y que en cuestión de horas estuvo sold out en distintas partes del mundo.

Decir que estoy orgulloso y enormemente agradecido por todo esto se queda corto.