El Lucas Museum abre un nuevo capítulo para el arte narrativo

George Lucas y Mellody Hobson inauguran en Los Ángeles un nuevo espacio donde arte, imaginación y narrativa se encuentran.

George Lucas y Mellody Hobson abren las puertas del Lucas Museum of Narrative Art hacia un nuevo universo. Una oda a nuestra naturaleza como storytellers y a la necesidad humana de imaginar, crear y contar historias. A través de los años, hemos encontrado distintas maneras de hacerlo: desde las pinturas rupestres hasta llevar mundos enteros a la pantalla. Este museo recorre esa historia y celebra las distintas formas en las que hemos convertido nuestra imaginación, nuestras ideas y nuestro sentir en historias.

Desde que entras, el espacio te atrapa. Lucas y Hobson querían que el edificio que alberga la colección hiciera honor a las obras que contiene. No se trata únicamente de lo que sucede dentro de sus galerías, sino de cómo el espacio, la arquitectura y las obras se convierten en una experiencia conjunta.

El arquitecto Ma Yansong, de MAD Architects, creó una estructura orgánica que se siente como una nube más en el cielo soleado de Los Ángeles. La intención no era definir el edificio como una forma rígida, sino crear algo etéreo que cada persona pudiera interpretar. Una arquitectura que sigue la narrativa del museo: la imaginación.

El museo reúne más de 1,300 obras en sus exposiciones inaugurales. Plantea un recorrido que atraviesa culturas, siglos y disciplinas. La colección pone en diálogo obras de Artemisia Gentileschi, Frida Kahlo, Norman Rockwell, Robert Colescott, Frank Frazetta y Robert Crumb. También reúne ilustración, cómics, fotografía, murales y materiales cinematográficos de una forma única.

En los pisos superiores, algo que llama especialmente la atención es la manera en que muchas de las salas se clasifican a partir de títulos aparentemente tan sencillos como “vida cotidiana”, “diversión”, “amor” o “infancia”. Una decisión muy acorde con el espíritu del museo ya que expresa que el arte también puede estar en lo sencillo y cotidiano. Que está presente en nuestra vida diaria si somos lo suficientemente atentos para observarlo.

El cómic, la novela gráfica y la fotografía también ocupan un lugar central. Nombres como Charles Schulz, Jim Lee, Frank Miller y Robert Capa conviven con artistas quizá menos conocidos, pero con grandes propuestas de valor. El museo busca darle la importancia que se merecen a estas narrativas. Aquí, el cómic y la fantasía no aparecen como expresiones menores o alejadas de la conversación artística. Tienen un espacio propio y son presentadas con la misma seriedad que otras disciplinas. Ver como un museo de esta magnitud amplía esa conversación y expone formas de arte que durante mucho tiempo han sido consideradas más de nicho o que difícilmente son vistas en museos, es una experiencia refrescante.

Uno de los momentos más emblemáticos del recorrido es Star Wars in Motion, una instalación que lleva al museo el universo cinematográfico de George Lucas a través de los Lucas Archives. La muestra presenta diseños, utilería y vestuario de las primeras seis películas de la saga. Permite acercarse al proceso creativo detrás de algunos de los elementos más reconocibles de este universo.

En el quinto piso, el muralismo ocupa un lugar importante dentro del recorrido. Diego Rivera, Judith F. Baca y JR son algunos de los nombres que aparecen en esta sección. Aquí, el mural se entiende como una forma de contar historia, identidad y memoria colectiva. Pero una de las sorpresas del recorrido está en las obras de Banksy. Entre ellas hay una pieza realizada in situ especialmente para el museo. Ver un original del artista dentro de este contexto se convierte en una de esas experiencias que difícilmente se repiten.

Para terminar, un recorrido por los increíbles jardines diseñados por Mia Lehrer y su equipo de Studio-MLA. Lo que anteriormente era un estacionamiento se transformó en un paisaje vivo de 13 acres. Cuenta con más de 300 árboles, espacios verdes de convivencia y esculturas monumentales. El parque se convierte en una extensión del museo y, al mismo tiempo, en un espacio desde donde apreciar la magnificencia del edificio.

El Lucas Museum of Narrative Art es, definitivamente, un lugar que vale la pena visitar. No solo por las obras que alberga, sino por la manera en que propone mirarlas. Como parte de una historia mucho más grande: la nuestra.