La próxima vez que viajes a Los Cabos, podrías armar tu plan vía WhatsApp

Restaurantes, tours, actividades y reservaciones: Los Cabos prepara un concierge con inteligencia artificial que quiere convertir la planeación del viaje en una conversación por WhatsApp.

Los Cabos concierge

Hasta hace poco, planear un viaje implicaba abrir demasiadas pestañas. Google Maps para ubicar restaurantes, Instagram para guardar recomendaciones, una página oficial para revisar actividades, otra para reservar y, probablemente, un grupo de WhatsApp para terminar preguntándole a alguien que ya hubiera estado ahí.

Los Cabos quiere comprimir parte de ese recorrido en una conversación.

El Fideicomiso de Turismo de Los Cabos anunció Visit Los Cabos Concierge, una herramienta de inteligencia artificial que estará disponible a través de WhatsApp a finales de 2026. La propuesta permitirá preguntar dónde comer, qué actividades hacer o qué experiencias podrían encajar con un determinado viaje sin abandonar uno de los canales que los viajeros ya utilizan cotidianamente.

La noticia importa menos por la aparición de otro asistente virtual que por el momento en que llega. La inteligencia artificial empieza a cambiar una de las etapas más valiosas de cualquier viaje: el descubrimiento.

La pelea por responder “¿qué hago hoy en Los Cabos?”

Un estudio de Booking.com encontró que 74% de los viajeros mexicanos ya había utilizado inteligencia artificial en algún momento de su experiencia de viaje. Entre sus usos más frecuentes aparecen investigar destinos, encontrar actividades y recibir recomendaciones de restaurantes.

McKinsey encontró una dinámica similar: entre quienes ya utilizan IA generativa para viajar, la investigación general es el uso más común, seguida de la inspiración y las recomendaciones gastronómicas. Además, 84% de esos usuarios afirma que la tecnología mejoró su experiencia de planeación.

Ese cambio tiene consecuencias para los destinos. Durante años, una oficina de turismo podía concentrarse en aparecer en buscadores, mantener un buen sitio y alimentar sus redes sociales. Ahora tiene que pensar también en lo que ocurre cuando alguien escribe en una interfaz conversacional: “Estoy en Los Cabos tres días, ¿dónde debería cenar esta noche?”

La respuesta puede decidir quién recibe una reservación y quién desaparece de la consideración del viajero.

Del sitio oficial a una conversación

Visit Los Cabos Concierge comenzará con información de 356 restaurantes integrados en el ecosistema digital del destino y podrá dirigir a los usuarios hacia reservaciones mediante OpenTable. FITURCA plantea ampliar después ese modelo hacia tours, actividades y otras experiencias.

Eso cambia ligeramente la función de una oficina de promoción turística. Ya no se trata solo de inspirar un viaje con fotografías de playas o producir una lista de “qué hacer”. La ambición es intervenir en decisiones mucho más cercanas al consumo: dónde cenar esta noche, qué actividad reservar mañana o qué opción queda cerca del hotel.

Los Cabos lleva varios años moviéndose en esa dirección. Su ecosistema digital ya incorpora recorridos inmersivos con SkyNav 360°, mapas, información de conectividad aérea y herramientas de planeación. El proveedor de SkyNav asegura que, después de implementar sus experiencias inmersivas, el tiempo promedio de interacción de los usuarios de Visit Los Cabos aumentó de menos de un minuto a cerca de seis, aunque esa cifra procede de la propia empresa tecnológica y debe leerse como dato de proveedor.

El problema ya no es encontrar información, sino confiar en ella

La llegada de estos asistentes también introduce una contradicción. Los viajeros están cada vez más dispuestos a pedirle recomendaciones a una IA, pero todavía son mucho más cautelosos cuando llega el momento de entregar dinero.

Una investigación de Expedia publicada en 2026 encontró que 68% de los viajeros encuestados prefería reservar con una marca de viajes conocida antes que hacerlo directamente mediante un chatbot o agente de IA. En otras palabras, la tecnología está ganando terreno como consejera mucho más rápido que como intermediaria de la transacción.

Ahí puede estar la ventaja de una herramienta operada por el propio destino. Si las recomendaciones provienen de una base oficial y conducen después hacia plataformas de reservación reconocidas, el sistema puede funcionar como puente entre dos necesidades que todavía no terminan de coincidir: la comodidad de conversar con una IA y la confianza de reservar mediante una fuente identificable.

También introduce una responsabilidad. Un concierge es útil solo si la información está actualizada, si sus recomendaciones no privilegian arbitrariamente a ciertos negocios y si resulta claro de dónde salen sus respuestas. En el turismo, una recomendación incorrecta no es abstracta: puede significar un restaurante cerrado, una actividad agotada o varias horas perdidas durante unas vacaciones.