
La artista polaca-alemana Alicja Kwade transforma la sede de Pace Gallery, Nueva York, en un campo de fuerzas donde el tiempo, la materia y la percepción se doblan, se reflejan y se interrogan mutuamente. Su nueva exposición Telos Tales —abierta hasta el 15 de agosto de 2025— presenta un conjunto de esculturas monumentales y obras mixtas que proponen una reflexión filosófica sobre la causalidad y la existencia, a través de formas escultóricas tan rigurosas como evocadoras.
En el centro de la exposición se encuentran tres grandes esculturas que se despliegan como metamorfosis materiales: estructuras geométricas de acero recubierto en polvo que transitan hacia formas orgánicas y broncíneas, semejantes a árboles en crecimiento o cuerpos en transformación. Cada una lleva por nombre uno de los conceptos de la teoría de las cuatro causas de Aristóteles: Causa Materialis, Causa Efficiens y Causa Formalis. La cuarta —Causa Finalis, el telos, el fin— se mantiene tácita, como una ausencia deliberada: sugiere que el propósito, como el tiempo mismo, no siempre es evidente.
Estas piezas no se imponen, sino que se despliegan como enigmas. Se completan en sí mismas, pero remiten a una estructura conceptual más amplia. En su diálogo silencioso, cada escultura convoca la percepción del espectador y lo sitúa ante una pregunta latente: ¿Dónde estamos parados dentro del flujo del tiempo y la materia?




Tiempo suspendido
PhaseChase, otra obra central, condensa la esencia del proyecto: una tubería de acero inoxidable suspendida del techo contiene un reloj de doble cara. El reflejo infinito de las manecillas dentro de la curvatura pulida genera una ilusión óptica donde el tiempo parece multiplicarse, disolverse y escapar de toda lógica lineal. En lugar de intentar fijarlo, Kwade deja que el tiempo se deslice, se refracte, se disperse.
Este trabajo, al igual que el resto de la muestra, se inserta en una exploración mayor: cómo el tiempo estructura nuestra percepción de la realidad, cómo se entrelaza con los sistemas —naturales, sociales, científicos— que organizan el mundo.
Alicja Kwade ha sido celebrada internacionalmente por su capacidad de traducir conceptos abstractos en experiencias sensoriales. Su obra forma parte de colecciones como el Centre Pompidou, el LACMA, la Neue Nationalgalerie o el Yuz Museum de Shanghái, y sus esculturas públicas se han instalado en universidades como MIT y Stanford.
En Telos Tales, Pace inscribe su práctica en una genealogía que incluye a artistas como Louise Nevelson o Agnes Martin, con quienes Kwade comparte una sensibilidad por lo intangible, lo minimal y lo espiritual, sin perder rigor material ni ambición intelectual.
Esta exposición en Nueva York sigue a su primera individual institucional en Asia, presentada en Tai Kwun, Hong Kong, y antecede su próxima muestra en el museo M Leuven en Bélgica. Su obra, como su pensamiento, no se detiene: fluye, se transforma y continúa interrogando la materia del tiempo.