
La colección Otoño/Invierno 2026 de AMIRI logra reafirmar su identidad desde su base creativa de Los Ángeles. Mike Amiri presenta una sastrería que se siente personal y auténtica. El traje alcanza su mejor versión cuando se siente natural.
Esta temporada, la inspiración se basa en Laurel Canyon, sitio histórico de música y contracultura. Ahí, durante los años setenta, artistas y cineastas han redefinido el estilo West Coast. Ahora, se retoma esa energía y se traduce al presente con una mirada más inclusiva.


La propuesta traspasa géneros con fluidez. Los trajes boyfriend pasan al closet femenino, mientras que los tejidos bordados entrelazan ambos géneros. Además, la sastrería masculina adopta una actitud relajada pero exacta. Un blazer se combina con denim; unas botas reemplazan el zapato formal. La ropa abandona el escenario y entra en la vida cotidiana.
Sin embargo, la informalidad no elimina la sofisticación. Al contrario, AMIRI presenta una noción de ocasión en lo diario. Jeans en terciopelo, chaquetas western con abrigos estructurados que conviven con prendas nocturnas. Cada pieza refleja el equilibrio entre facilidad y elegancia.



El color es la fuerza de la narrativa nostálgica. Tonos merlot, verdes y azules intensos construyen una paleta cálida e interesante. De igual manera, los bordados funcionan como puntuación visual. La artesanía se descubre de cerca y muestra precisión.
La marca recrea un espacio íntimo que evoca un hogar idealizado en Hollywood. Con ello, AMIRI presenta algo más allá de una colección. Es una forma real de vestir hoy en día, es moderna, americana y personal.