
Angelina Jolie ha demostrado una vez más que no hay desafío demasiado grande para ella. Bajo la dirección del aclamado cineasta Pablo Larraín, la actriz se transformó en la legendaria soprano Maria Callas, una figura icónica cuya vida estuvo marcada por el talento, la pasión y el sacrificio. La película se centra en los últimos días de la artista y representa uno de los retos más grandes en la carrera de Jolie. La actriz tuvo que sumergirse en el mundo emocional de Callas sin dejar atrás su compleja técnica vocal.
Para encarnar a «La Divina», Angelina dedicó varios meses al estudio intensivo de canto. Bajo la guía de Lori Stinson, una reconocida entrenadora vocal, la actriz comenzó con ejercicios de respiración y relajación corporal que le permitieron liberar tensiones y mejorar su resonancia. Entre las piezas que tuvo que interpretar se encuentran obras tan desafiantes como “Piangete Voi” de Anna Bolena y “Vissi d’arte” de Tosca, arias famosas por sus notas altas y su gran carga emocional.

Homenaje a un legado inmortal
Maria Callas es conocida por ser una de las sopranos más influyentes del siglo XX, cuyas interpretaciones redefinieron el arte de la ópera. El filme busca ponernos presentes en los momentos finales de la cantante, rindiendo así, un homenaje a su legado. Para Angelina, el papel fue una oportunidad única de explorar el alma de una mujer compleja y apasionada, que vivió intensamente tanto en el escenario como fuera de él.
“La historia de Callas es la de una mujer que enfrentó enormes sacrificios y controversias. Este papel me permitió descubrir su humanidad”, declaró Jolie en una entrevista reciente.
Con su estreno programado para el 20 de febrero, la película de Larraín promete ser una experiencia cinematográfica tan intensa y memorable como la vida misma de Maria Callas. Este proyecto reafirma el compromiso de Angelina Jolie con papeles desafiantes y su capacidad para reinventarse como actriz.