
La icónica firma italiana de calzado de lujo, Aquazzura, se aventura en el mundo de la hospitalidad con la inauguración del Aquazzura Bar. Este sofisticado oasis escondido en el emblemático Hotel de Russie, de Rocco Forte Hotels, celebra este año su 25 aniversario. Esta colaboración marca una fusión impecable entre el diseño vibrante de Aquazzura y la elegancia atemporal del histórico hotel romano.
Ubicado en el corazón del jardín secreto del Valadier, el bar recrea el encanto de un cuento ilustrado: invisible desde fuera, deslumbrante en su interior. Inspirado en la colección de vajillas Aquazzura Casa Secret Garden, el espacio cobra vida con un diseño botánico. Aquí se remite a ilustraciones del siglo XVIII, enriquecido con motivos de aves, mariposas y tonos verdes exuberantes.
El diseño del bar, a cargo del estudio portugués Casa do Passadiço, incorpora muebles metálicos elegantes, sofás con cojines mullidos y sillas con capitoné. Las piezas están envueltas por celosías verdes y macetas rayadas que albergan árboles de limón. La barra, decorada con azulejos portugueses pintados a mano con delicados limones, rinde homenaje a los coloridos huertos cítricos italianos.



Un viaje sin moverse de lugar
Una de las características más distintivas es su doble toldo personalizado. Las clásicas rayas blancas y negras de Aquazzura por fuera, y el estampado Secret Garden por dentro, creando un efecto visual dinámico que transforma el espacio según la perspectiva del visitante.
Cada detalle ha sido pensado para seducir los sentidos: desde la presentación de los cócteles hasta la música ambiental y la vajilla seleccionada. “Hospitalidad es un acto de amor”, afirma el fundador Edgardo Osorio. “Siempre soñé con traducir el mundo de Aquazzura en una experiencia sensorial completa”.
Por su parte, Lydia Forte resume el espíritu del lugar como una celebración del gozo. “Queríamos capturar esa sensación de vacaciones relajadas entre amigos… y convertirla en un recuerdo imborrable”.
El Aquazzura Bar en Roma no solo redefine el lujo, sino que lo convierte en una experiencia íntima, mágica y profundamente memorable.