
Audemars Piguet inaugura nueva manufactura en Meyrin, concretando su apuesta por la innovación y colaboración dentro de la alta relojería. El nuevo centro de producción alberga la creación de cajas y brazaletes, además de un centro de nuevas tecnologías que optimizan los flujos de trabajo.
Después de tres años de obras, el edificio amplía la capacidad de producción de la marca. Con una superficie total de 9,000 metros cuadrados, el espacio cuadriplica las instalaciones anteriores y ofrece un entorno flexible para cerca de 200 colaboradores.
El proyecto combina el patrimonio arquitectónico y el diseño moderno por la restauración de las instalaciones antiguas de Uhlmann-Eyraud, construidas en la década de 1960. En la estructura histórica se suma un edificio nuevo central de cuatro plantas, haciendo un conjunto que refleja el equilibrio entre legado y tecnología.


El diseño se basa en cuatro pilares: colaboración, flexibilidad, bienestar laboral y eficiencia productiva. Con áreas abiertas, espacios de intercambio y oficinas que favorecen la creatividad y adaptación a futuras necesidades tecnológicas.
La sostenibilidad también ocupa un lugar central en el proyecto. Paneles solares, sistemas de recuperación de calor y recolección de agua de lluvia contribuyen a reducir el consumo energético y mejorar la eficiencia ambiental del complejo.
Con la nueva manufactura, Audemars Piguet reafirma su compromiso con la artesanía relojera, donde combina la tradición, innovación y responsabilidad ambiental en un espacio hecho para el futuro de la marca.