Australian Open hoy: Osaka, un saludo tenso y el día de los veteranos

Osaka vence a Cîrstea y se disculpa tras un saludo tenso; ganan Wawrinka y Cilic; Sinner, Keys y Djokovic avanzan.

Naomi Osaka
Fotografía cortesía.

El quinto día del Abierto de Australia —jueves 22 de enero— dejó una de esas jornadas que, vistas desde afuera, parecen ordenadas: los favoritos avanzan, el cuadro se aclara. Pero dentro de Melbourne Park, el relato fue menos lineal. Hubo un gesto frío en la red que terminó en disculpa pública, veteranos que volvieron a apropiarse del escenario y una adolescente que, por un rato, hizo que el ranking se viera como una formalidad.

Un partido que no terminó en la última bola

Naomi Osaka pasó a tercera ronda tras ganar un partido irregular. Venció a Sorana Cîrstea 6-3, 4-6, 6-2. La tensión, sin embargo, llegó después: el saludo en la red fue breve y el intercambio de palabras se extendió unos pasos, cerca de la silla del umpire.

Horas más tarde, Osaka explicó que interpretó el enojo de Cîrstea como reacción a sus “come ons” durante el partido, y luego se retractó del tono de sus primeras declaraciones. En una conferencia posterior se disculpó por lo que llamó comentarios “disrespectful”. Cîrstea, que ha dicho que 2026 sería su última participación en Melbourne, minimizó el episodio.

Wawrinka
Fotografía cortesía.

Los veteranos toman el día

Mientras Osaka lidiaba con el postpartido, el torneo ofrecía otra imagen de contraste: jugadores que no encajan en la etiqueta de “futuro” y, aun así, se mantienen como noticia.

Marin Čilić ganó su segundo partido seguido sin ceder sets y eliminó al sembrado 21 Denis Shapovalov 6-4, 6-3, 6-2. El dato que lo acompañó fue quirúrgico: llegó a 599 triunfos a nivel tour, con lo que empató a Goran Ivanišević como el croata con más victorias en la era Open. Su siguiente prueba será Casper Ruud.

Y luego vino Wawrinka, en uno de esos partidos que nos recuerdan que el tenis insiste en el drama. En una batalla de 4 horas y 33 minutos, venció al francés Arthur Gea 4-6, 6-3, 3-6, 7-5, 7-6 (3). La victoria lo convirtió en el primer hombre de 40 o más en llegar a tercera ronda de un Grand Slam desde 1978. Wawrinka, que ha dicho que este será su último año en el circuito, pasó por la entrevista en cancha con un cansancio literal: “I’m exhausted”, bromeó. Ahora le toca Taylor Fritz, noveno preclasificado.

Sinner Australian Open
Fotografía cortesía.

Los campeones cumplen, pero el torneo se mueve

En paralelo, los campeones defensores hicieron lo que se espera de ellos, que es avanzar sin discusión.

Jannik Sinner despachó a James Duckworth 6-1, 6-4, 6-2 y sigue sin perder sets en el torneo. Madison Keys, campeona vigente, también ganó en dos sets, 6-1, 7-5 sobre Ashlyn Krueger, aunque el segundo parcial se le complicó antes de cerrarlo.

Novak Djokovic, por su parte, sumó otra cifra a su archivo: venció a Francesco Maestrelli 6-3, 6-2, 6-2 y llegó a 399 triunfos en partidos de Grand Slam, quedando a uno de una marca inédita de 400.

Los movimientos más útiles para entender un torneo, sin embargo, suelen estar en los márgenes del pronóstico. Y ahí apareció Nikola Bartunkova: la checa de 19 años, proveniente de la qualy, eliminó a la décima sembrada Belinda Bencic 6-3, 0-6, 6-4. Fue una de esas victorias que no caben del todo en la narrativa del “crecimiento”: el segundo set en blanco no la desordenó; volvió al plan en el tercero y salió del partido con un resultado que obliga a reacomodar el cuadro.

El día también se llevó nombres pesados: Stefanos Tsitsipas cayó ante Tomáš Macháč, confirmando otra salida temprana en el cuadro masculino.

Lo que quedó, al cierre, fue una sensación difícil de ordenar: el torneo avanzó como calendario, pero el interés se repartió en lugares inesperados. Una discusión breve en la red; un campeón de 40 años empujando un partido hasta el límite; un veterano igualando un récord nacional; una adolescente quitándole el piso a una Top 10. En Melbourne, a veces, el “hoy” se escribe con esas escenas pequeñas, más que con el listado de favoritos.