BENI y Michael Bargo imaginan el verano

La firma de tapetes marroquí presenta OAK LANE, una colección creada junto al diseñador Michael Bargo que transforma la atmósfera de una casa de playa en objetos tejidos a mano.

Beni Michael Bargo

OAK LANE nace de la relación que Michael Bargo mantiene con una casa de verano en Amagansett. Cada año, el diseñador llega acompañado de textiles japoneses, manteles antiguos, tapices y objetos reunidos a lo largo del tiempo que utiliza para transformar temporalmente el espacio. Esa práctica de construir interiores a través de capas, materiales y referencias personales se convierte en el punto de partida de la nueva colaboración con BENI. Inspirada en los veranos que pasa en la costa de Nueva York, la colección traduce recuerdos, objetos y rituales cotidianos en una serie de tapetes y cojines tejidos a mano que exploran la relación entre diseño, memoria y artesanía. 

La colección marca la primera colaboración de producto para Bargo y, al mismo tiempo, introduce novedades importantes dentro del universo de BENI. Además de seis diseños de tapetes, OAK LANE incorpora el primer cojín de piso tejido desarrollado por la marca y presenta dos nuevas construcciones que amplían su lenguaje material. 

En el centro del proyecto se encuentra lo que Bargo denomina su “Beach Kit”. Se trata de una colección de textiles, tapices, manteles antiguos y objetos reunidos a lo largo de los años que cada verano despliega en la casa que renta en Amagansett. Una vez instalados, estos elementos transforman el espacio y le otorgan una identidad propia. Según el diseñador, ese ritual anual funciona como una forma de construir una versión más relajada y espontánea de sí mismo, vinculada al ritmo pausado de la vida junto al mar. 

Esa atmósfera se traslada a OAK LANE mediante rayas gruesas, cuadros desplazados y bordes tejidos que remiten directamente a los textiles que forman parte de su archivo personal. Sin embargo, la colección evita cualquier aproximación nostálgica. Por el contrario, las referencias se reinterpretan a través de la tradición artesanal marroquí que caracteriza a BENI. El resultado es un equilibrio entre sofisticación y naturalidad, donde el diseño parece haber evolucionado con el paso del tiempo. 

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Las influencias de Bargo son igualmente amplias. Van desde las casas de Jean Prouvé en el sur de Francia hasta el estudio de Claude y François-Xavier Lalanne. También aparecen referencias a la vivienda de Brice Marden y a las toallas de diseñador producidas durante las décadas de 1970 y 1980, objetos que desdibujaban las fronteras entre lujo y vida cotidiana. Esa mezcla de piezas excepcionales y materiales comunes se convierte en uno de los principios centrales de la colección. 

Asimismo, OAK LANE incorpora dos nuevas técnicas de tejido. Por un lado, Safaa propone una construcción más ligera. Esta permite apreciar la urdimbre y genera sutiles variaciones tonales. Por otro, Rif se inspira en la apariencia de tapetes antiguos desgastados por el tiempo. Como resultado, ofrece una superficie más relajada y flexible. En conjunto, ambas incorporaciones amplían las posibilidades expresivas de BENI. Al mismo tiempo, mantienen el compromiso de la marca con la manufactura artesanal.

Además, el nuevo cojín de piso representa otro paso importante para BENI. La pieza se elabora a partir de los mismos tejidos utilizados en los tapetes. De esta manera, recupera una tradición marroquí en la que los textiles encuentran nuevas formas de uso conforme envejecen. Así, la colección explora tanto la creación de objetos como su transformación a lo largo del tiempo.

Con OAK LANE, BENI y Michael Bargo proponen una visión del diseño ligada a la experiencia vivida. Más que reproducir la estética de una casa de playa, la colección busca capturar una atmósfera. En ella aparecen la luz del final del verano, los objetos acumulados con los años y las historias que habitan los interiores. Finalmente, el resultado es una serie de piezas pensadas para evolucionar junto con los espacios que las reciben.