
En una ciudad donde las calles se llenan de color, flores y evocaciones, BIMBA Y LOLA rinde homenaje al Día de Muertos con Trazas, una exposición fotográfica de Pia Riverola que explora la permanencia de lo efímero. Desde su particular sensibilidad, la artista española captura lo que desaparece, pero deja huella: los rastros, los gestos y las luces que resisten al tiempo.




La memoria como huella luminosa
Trazas propone una reflexión sobre la memoria, el paso del tiempo y la frontera entre la presencia y la ausencia. Las imágenes dialogan con la tradición mexicana de recordar a quienes ya no están, no desde la nostalgia, sino desde la continuidad: lo que persiste en la materia y en la emoción. Cada fotografía es una traza —una huella visual— que revela la belleza en lo transitorio y lo cotidiano.

Aunque originaria de Barcelona, Pia Riverola considera a México parte fundamental de su identidad. Vivió una década en la Ciudad de México, y su trabajo, caracterizado por la luz natural, los tonos suaves y una mirada íntima, sigue impregnado de la energía, el color y la calidez del país.
Con esta muestra, BIMBA Y LOLA reafirma su compromiso como colectivo creativo que trasciende la moda para convertirse en un espacio de encuentro entre arte, cultura y diseño. Su tienda en Masaryk 427, en Polanco, se convierte del 24 de octubre al 1.º de noviembre en una galería abierta al público, donde cada imagen de Riverola funciona como una ofrenda contemporánea a la memoria.