
Burberry presenta Summer 2027 como una celebración de la excentricidad británica. Bajo la dirección creativa de Daniel Lee, la colección regresa a una idea más instintiva y humana, donde la imperfección también forma parte del diseño.
El trabajo de la artista textil británica Celia Birtwell es la base de la propuesta. Sus dibujos, reconocidos por definir parte de la estética de los años sesenta y setenta, transforman algunos códigos clásicos de Burberry. El House Check se convierte en gingham y rayas, mientras flores y colores rompen con los patrones tradicionales.



El trench, uno de los grandes símbolos de la Maison, también cambia de forma. Para esta temporada aparece en seda, tafetán y cuero ligero, con volúmenes inspirados en paracaídas y nuevas técnicas de matelassé. Además, las siluetas juegan con el contraste entre prendas mini y maxi para crear una energía más juvenil.
La colección lleva el trabajo artesanal a distintas piezas. Bordados, lentejuelas, cuentas, tufting y aplicaciones de cuero reinterpretan los dibujos de Birtwell. A la vez, detalles como cinturones, bolsillos y hombreras aparecen trazados sobre abrigos, vestidos y faldas.
Los tejidos lavados refuerzan la intención de crear prendas que parezcan vividas. La paleta combina naranjas, rosas y amarillos con verdes, azules y tonos neutros, mientras los estampados aportan el contraste.



Los accesorios resaltan en la exploración. El Derby incorpora rayas de lentejuelas y flores terminadas a mano, mientras el Sloane apuesta por el cuero tejido. Igualmente regresan el Trench bag y nuevas versiones de bolsos con inspiración ecuestre.
El desfile se presentó en Chelsea College of Arts, en Londres, con un ambiente sencillo que dejó que las prendas ocuparan toda la atención. Así, Burberry propone para Summer 2027 una colección donde tradición, experimentación y personalidad naturalmente conviven.