
A casi un año del inolvidable Tiny Desk de CA7RIEL & Paco Amoroso donde cautivaron al paladar de cualquier gusto musical, los argentinos regresan al Palacio de los Deportes con un par de fechas sold out. Desde teloneros para Kendrick Lamar en el Estadio GNP hasta el lanzamiento de su último álbum y homónimo de esta gira, Free Spirits. En ese tiempo dúo ha logrado reunir una audiencia que no discrimina sino democratiza un panorama musical que con frecuencia insiste en dividir los géneros.

Con esa premisa, la noche del 6 de agosto al oriente de la Ciudad de México fue una celebración de todo lo que importa en la música. Diversión, expresión y liberación. Más de 20 mil personas llenaron el Palacio de los Deportes para presenciar un espectáculo que, con naturalidad, se balanceó entre el rap, el rock, el funk, el trap, el pop e incluso el metal –es muy clara la influencia que tienen todos estos géneros en el grupo–. Y a esto también se incluyó una puesta en escena que, fiel al espíritu de CA7RIEL & Paco Amoroso, nunca dejó de burlarse de sí misma.




La velada también estuvo marcada por una serie de apariciones especiales. A lo largo del concierto desfilaron artistas de la escena mexicana como Macario Martínez, Bratty, Cachirula, Loojan, AQUIHAYAQUIHAY, Kevis & Maykyy y Jesse Báez. Otra vez, un concierto maniobrado para convertirse en celebración desde el primer minuto.





Puede ser para un nuevo escucha o para el más experimentado de sus fanáticos; para aquel que solo escucha música electrónica. O metal, o pop, o reggaetón. Incluso si ninguno de los anteriores es el género de preferencia, la risa y lo absurdo también están ahí. Sin duda, lo de CA7RIEL & Paco Amoroso es para regresar, continuar con la celebración de la música y apreciar el simple hecho de estar ahí.