
El evento fue una celebración íntima y sofisticada que reunió a personalidades del arte, la moda, el entretenimiento y la ciencia en un entorno de estética borgoña, luces cálidas y vitrinas que revelaban los nuevos modelos como secretos bien guardados.
Cindy, impecable, lució un Aqua Terra 30 mm Oro Moonshine, reafirmando que el tiempo puede medirse también en estilo y elegancia. En su discurso, habló de su relación de casi 30 años con la casa relojera suiza, destacando la confianza y el cariño que han construido juntos: “Estar aquí esta noche en México lo hace aún más especial”, dijo con una sonrisa serena que conquistó a todos.



A su lado, Nino Aloisi, Brand Manager de Omega, compartió la emoción de lanzar una colección pensada para mujeres que valoran el diseño y la precisión, sin renunciar a un sello clásico que trasciende tendencias. Entre los invitados se encontraban Karla Souza, Diego Boneta, la ingeniera Katya Echazarreta, así como los atletas olímpicos Osmar Olvera y Gaby Agúndez, quienes disfrutaron de una velada envolvente, entre conversaciones discretas, detalles relojeros y una atmósfera de complicidad.
La campaña global “My Little Secret” sirvió de inspiración para el concepto de la noche, donde cada espacio parecía susurrar algo al oído de quienes lo habitaban: el tiempo como lujo, la memoria como elegancia, y el diseño como una forma de expresión silenciosa. Más allá del lanzamiento de una colección, la presencia de Cindy Crawford en la capital mexicana fue un recordatorio de que los verdaderos iconos no necesitan presentaciones: simplemente llegan, marcan el ritmo y se quedan en el recuerdo.