Coeur, el talismán de Yves Saint Laurent convertido en perfume

YSL Beauty presenta Coeur, una fragancia de Le Vestiaire des Parfums inspirada en el Coeur fétiche, la joya creada en 1961 que Yves Saint Laurent convirtió en su talismán personal.

YSL Beauty Coeur fétiche

Antes de convertirse en una fragancia, Coeur fue un objeto íntimamente ligado a la historia de Yves Saint Laurent. En 1961, el joyero Roger Scemama creó para el diseñador una pieza en forma de corazón. Con el tiempo, aquel Coeur fétiche se convirtió en uno de sus talismanes más personales. Ahora, YSL Beauty traduce su historia al lenguaje olfativo. 

La nueva creación se incorpora a Le Vestiaire des Parfums, la colección que interpreta los códigos de la Maison mediante la perfumería. En esta ocasión, el punto de partida pertenece directamente al universo personal de Saint Laurent.

El Coeur fétiche apareció desde los primeros días de la casa. La pieza estuvo presente cuando abrió oficialmente en el 30 bis rue Spontini, el 4 de diciembre de 1961. A partir de entonces, acompañó sus colecciones durante décadas. 

Antes de cada desfile, el corazón era entregado a la modelo favorita del diseñador para que lo llevara sobre la pasarela. La tradición continuó hasta su último desfile en 2002. Así, el objeto adquirió una dimensión ritual dentro del proceso creativo de Saint Laurent. 

YSL Beauty Coeur fétiche

La joya tampoco buscaba la discreción. Medía 12 centímetros de alto y ocho de ancho. Su estructura asimétrica estaba cubierta de diamantes gris ahumado, cristales rojos y cabujones de perlas. Saint Laurent la apreciaba hasta el punto de conservarla en su apartamento de la Rue de Babylone. 

Para convertir ese objeto en perfume, la maestra perfumista Daniela Andrier trabajó alrededor de la tensión. Coeurcontrapone el carácter metálico de los aldehídos con un acorde de ámbar rojo, cálido y sensual. El resultado pertenece a la familia ámbar especiada. 

En el centro aparece la manteca de lirio, obtenida de Iris pallida cultivado en el sur de Francia. Sus matices evocan frambuesa, violeta y pimienta. El proceso para obtener esta materia prima requiere tres años desde la siembra hasta la cosecha. 

La composición incorpora también lavanda de los Jardines Comunitarios Ourika, establecidos en 2014 en las montañas del Atlas. Su aroma se captura mediante la tecnología Scent Trek™, que permite reproducir el perfil olfativo de la planta. 

El rojo termina de conectar ambos universos. El líquido adopta un intenso tono rubí que remite tanto al ámbar de la composición como a la joya original. Además, el rojo fue uno de los colores recurrentes dentro del vocabulario de Saint Laurent. 

Con CoeurYSL Beauty recupera un objeto privado para revelar otra dimensión del archivo de la Maison. La fragancia convierte una superstición personal en materia olfativa. Más de seis décadas después de su creación, aquel corazón continúa cumpliendo su función original: acompañar y proteger el universo de Yves Saint Laurent.