
La industria de la moda ha vivido un movimiento constante de directores creativos en marcas. Se busca talento dentro de los equipos que trabajan detrás de los nombres más reconocidos de la moda. Así surgió la dinámica con Drew Henry.
Drew Henry se suma a Courrèges, quien cuenta con una trayectoria desarrollada junto a importantes figuras creativas. El diseñador trabajó con Daniel Lee durante su etapa en Burberry, al igual que formó parte de los equipos de Jonathan Anderson y Phoebe Philo.

El movimiento también conecta con una idea que ha acompañado a Courrèges desde sus inicios: el movimiento hacia adelante. La colección celebra la libertad de vestir aquello que genera felicidad, sin la necesidad de justificar los gustos personales. Además, incorpora un sentido de juego que invita a experimentar con la ropa y a entender la moda como una forma de expresión individual.
Esta idea se refleja en el escenario del desfile. El espacio reúne sillas de diferentes décadas y contextos contemporáneos, cada una con su propia historia. Juntas construyen la pasarela y crean una composición que pone en valor la singularidad de cada objeto, al igual que la de cada persona que forma parte de la colección.
Más que un cambio aislado, el movimiento refleja cómo las nuevas generaciones comienzan a ocupar un lugar cada vez más visible dentro del futuro creativo de la moda.