Veinticuatro horas en la vida de una mujer Courrèges

Nicolas Di Felice transforma el ritmo cotidiano de París en una narrativa de moda donde archivo, movimiento urbano y minimalismo estructural conviven a lo largo de un día.

Courrèges Otoño/Invierno 2026

En Courrèges Otoño/Invierno 2026, Nicolas Di Felice propone una colección concebida como una secuencia continua. Bajo el título 24 Hours in the Life of a Courrèges Woman, el director creativo imagina el guardarropa de una mujer parisina cuya jornada se despliega desde el amanecer hasta la madrugada. La narrativa se desarrolla en un escenario urbano diseñado junto al escenógrafo Rémy Brière, donde la arquitectura de la ciudad se transforma en un espacio ligeramente surreal.

La colección sigue el ritmo de un día completo. En paralelo, un paisaje sonoro compuesto con Erwan Sene acompaña las transiciones entre escenas. Así, cada look se integra en una coreografía cotidiana que transcurre entre desplazamientos, encuentros y momentos de pausa.

La mañana aparece envuelta en la claridad del satén blanco. Una sábana se transforma en vestido mediante un gesto simple, introduciendo una noción de intimidad convertida en vestimenta. Estas piezas dialogan con el archivo de Courrèges entre 1960 y 1980. Poco a poco, la silueta evoluciona hacia abrigos diurnos donde emergen códigos históricos de la casa: broches múltiples, cortes trapezoidales, conjuntos de vinilo y cierres inyectados.

A medida que avanza el día, la colección incorpora referencias urbanas. Los tejidos integran bordados que evocan boletos de metro en organza, mientras el denim de trama caviar adquiere un acabado similar al alquitrán. Estas imágenes remiten a la observación del movimiento cotidiano y evocan el lenguaje cinematográfico de Chantal Akerman, donde el tiempo y el desplazamiento se convierten en materia narrativa.

Por la noche, las superficies se iluminan con bordados de cuentas de vidrio y tickets de guardarropa reinterpretados en clave textil. Las prendas capturan el brillo difuso de neones fragmentados. Finalmente, la jornada concluye con un vestido tubular negro de estructura geométrica que envuelve el cuerpo al regresar a casa.

La temporada introduce además un nuevo accesorio. La bolsa Shadow se define por su forma minimalista y por materiales flexibles como jersey, cuero sintético y tejido caviar. Su superficie permite que los objetos interiores dejen huellas temporales, una metáfora discreta del uso cotidiano.

El desfile culmina con un crescendo musical. Las modelos regresan a la pasarela vistiendo sus looks reinterpretados completamente en blanco. Este gesto rinde homenaje a uno de los códigos fundamentales de la casa: un blanco que refleja la luz y funciona como superficie abierta sobre la cual cada colección escribe su propia historia.

La propuesta coincide con el quinto aniversario de Di Felice al frente de la firma. En consecuencia, la colección explora con precisión el territorio donde se encuentran los gestos cotidianos y la intensidad de la vida urbana, un equilibrio profundamente arraigado en la filosofía de Courrèges.