Cruzar el umbral: color y diseño como ritual cotidiano

Entre la intensidad vibrante del Xoconostle y la calma del Cielito Lindo, Umbral, la colección especial de Labenze Design en colaboración con Comex, presentada en ColorLife Trends 2026, propone habitar la dualidad.

Fotografía cortesía.

Un umbral es, al mismo tiempo, frontera y pasaje. Un punto de transición donde lo conocido se transforma y lo cotidiano adquiere otra dimensión. Ese es el terreno simbólico que explora Umbral, la colección especial de mobiliario creada por Labenze Design en colaboración con Comex y presentada en el marco de ColorLife Trends 2026.

Más que un catálogo de piezas, Umbral se entiende como una invitación a reconsiderar la manera en que habitamos los espacios. No se trata únicamente de funcionalidad ni de estética, sino del cruce entre ambas: cada silla, cada mesa, cada superficie se convierte en un dispositivo para atravesar de lo ordinario a lo extraordinario.

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El corazón de la propuesta está en el color. Para esta edición, ColorLife Trends definió la Dualidad como eje conceptual, representada por dos Colores del Año que dialogan con la identidad mexicana: Xoconostle, un tono vibrante y enérgico, y Cielito Lindo, un azul suave que evoca calma y frescura. En el contraste entre ambos aparece un juego de tensiones que refleja no solo una estética, sino una manera de entender el habitar: la coexistencia de vitalidad y serenidad en un mismo espacio.

La colección se despliega en piezas que actúan como escenarios de esa dualidad. El sillón Kira, tapizado en Xoconostle, concentra la energía en un gesto inmediato. La silla Amy Open, en cambio, traduce el azul Cielito Lindo en ligereza. Otras piezas, como la Zebra Dovegray o la Kasia, funcionan como variaciones que amplían la paleta: tonos Teriyaki, Hiedra, Martillo, Corcho, Giner o Borgoña multiplican las posibilidades de atmósfera. El mobiliario se convierte en lienzo, y el color, en materia prima para narrar.

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Esa posibilidad de personalización es clave: cada objeto puede transformarse en reflejo de quien lo habita. Una mesa Andre puede reunir la fuerza de Martillo y el destello de Xoconostle; una silla Lady B en tono Giner puede romper la neutralidad de un espacio y convertirlo en centro de atención. En Umbral, el mueble deja de ser un objeto estático para convertirse en campo de experimentación estética.

La colaboración entre Labenze Design y Comex funciona también como metáfora de convergencia. De un lado, el saber hacer del diseño contemporáneo; del otro, el universo del color como lenguaje cultural y afectivo. En ese encuentro se redefine la noción de lujo: no como acumulación de objetos, sino como capacidad de transformar la experiencia cotidiana.

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“Queremos que cada espacio cuente una historia a través del color y el diseño”, afirma Abelardo Arreola, CEO de Grupo Requiez. La frase sintetiza el sentido profundo de Umbral: no es únicamente mobiliario, sino un sistema para narrar quiénes somos y cómo nos relacionamos con lo que nos rodea. Cada pieza es una puerta abierta a la posibilidad de habitar distinto.

Al final, atravesar este Umbral es aceptar que el espacio no es neutro. Cada color modifica el ánimo, cada textura construye una memoria, cada objeto, cuando está pensado con intención, puede transformar lo cotidiano en un ritual.