
Dórica presenta Prea, una colección de ocho piezas concebidas para acompañar los rituales diarios desde la contención y la precisión. Diseñada por Sebastián Ángeles, la propuesta pone en valor la belleza silenciosa de los objetos que estructuran la experiencia doméstica.
Prea no tiene una definición fija. Es un término abierto que nombra aquello que suele pasar desapercibido, pero que sostiene los hábitos cotidianos: el objeto que anticipa un gesto, el contorno que acompaña una costumbre, la materialidad que enmarca un momento. Así, el significado no se impone; emerge a través del uso.
Inspirada en los actos más simples del habitar, la colección está compuesta por portavelas, charolas y recipientes elaborados en cerámica y disponibles en cinco tonalidades. Cada pieza ha sido pensada para integrarse con naturalidad a distintos espacios, sin protagonismo excesivo. Más que destacar, acompañan.



Permanencia, materia y precisión
El trabajo con materiales nobles y procesos cuidadosos define el carácter de Prea. Lejos de lo superfluo, la colección propone una relación íntima y honesta con el objeto. Aquí, la utilidad se equilibra con una sensibilidad atemporal y serena.
Desde su fundación en 2016, Dórica —proyecto del diseñador Sebastián Ángeles— ha construido un lenguaje donde la estética minimalista dialoga con la tradición artesanal mexicana. Sus piezas, diseñadas y manufacturadas en México, celebran la permanencia y el respeto por la materia.
Prea reafirma esa visión. No es solo una colección; es una forma de nombrar lo cotidiano cuando adquiere valor por la intención. Una invitación a habitar con atención, sentido y calma.