
Quienes tenemos el pelo rizado aprendimos temprano a volvernos expertas en la plancha. Con los años, perfeccioné mi técnica: protectores térmicos, divisiones exactas, calor, peso, ruido. Mis mañanas siempre han funcionado como prueba de disciplina, en la que la constancia es la única garantía del resultado. Por eso, cuando empecé a recibir recomendaciones de comprar la Airwrap de Dyson, debo admitir que las ignoré por mucho tiempo. Me había tomado años de práctica llegar a mi rutina de 40 minutos. Imaginen mi sorpresa cuando al fin la probé y recorté ese tiempo a la mitad.
¿Qué es, con exactitud, la Airwrap i.d.? Es un multiestilizador y secadora con Bluetooth, capaz de personalizar el peinado a través de una aplicación llamada MyDyson, que registra tipo de cabello, nivel de habilidad y objetivos. Con esa información, su sistema i.d.curl calcula automáticamente los tiempos para envolver, moldear y fijar cada mechón sin daño térmico. Lo que antes dependía de la práctica y la intuición —ese cálculo casi artesanal que me tomó años aprender— ahora ocurre con precisión de ingeniería.









Tiene un motor digital crea un flujo de aire de alta velocidad que genera el efecto Coanda. Los físicos, pilotos de la F1 y fanáticos de Dyson reconocerán esta fuerza aerodinámica. En el caso de la Airwrap i.d., funciona al atraer y envolver el cabello alrededor del barril sin necesidad de calor extremo. La secuencia de peinado —envolver, moldear, fijar y enfriar— se ajusta automáticamente según los parámetros del usuario. Todo se controla a través de la aplicación, que además ofrece actualizaciones de software, avisos de mantenimiento y sugerencias personalizadas basadas en el tipo de cabello. La experiencia se vuelve casi autónoma: basta con acercar un mechón y dejar que el aire haga el resto.
Incluye seis accesorios intercambiables, entre ellos un rizador cónico para lograr rizos desde la raíz y un cepillo redondo voluminizador grande. Pero lo verdaderamente innovador está en la automatización del proceso. El dispositivo envuelve el mechón, lo riza, aplica aire frío y lo libera en modo de flujo ultrabajo. Sin esfuerzo, sin ruido.
Después de años de asociar el cuidado del cabello con ruido, vapor y tensión, encontré en la Airwrap i.d. un gesto de calma. En ese sentido, me atrevería a decir que Dyson está logrando un cambio cultural. Si durante años el cuidado personal se entendió como sacrificio —la constancia, el dolor, el tiempo invertido—, hoy proponen algo distinto; que es el fin de una época en la que peinar el pelo implicaba, inevitablemente, sufrir por él.