Esto es todo lo que sabemos del cepillo de dientes de Dyson

Dyson acaba de entrar en una categoría inesperada. CameraJet utiliza una cámara que procesa 28 imágenes por segundo para localizar los espacios entre los dientes y dirigir la limpieza hacia ellos.

Dyson CameraJet

Durante años, la evolución del cepillo eléctrico se concentró en hacer vibrar mejor las cerdas, medir el tiempo de cepillado o avisarnos cuando ejercemos demasiada presión. Dyson quiere mover la discusión hacia otro lugar: que el cepillo pueda ver qué está limpiando.

Presentado por James Dyson en París el 1 de septiembre, Dyson CameraJet incorpora una cámara dentro del propio cepillo y utiliza imágenes en tiempo real para identificar los espacios interdentales. A partir de esa información, el dispositivo dirige un chorro de precisión hacia las zonas donde las cerdas tienen más dificultades para llegar.

Es una entrada poco habitual para Dyson, una compañía conocida por intervenir categorías aparentemente resueltas, desde aspiradoras hasta secadoras de pelo, a partir de problemas de ingeniería muy específicos. CameraJet lleva esa lógica al cuidado bucal después de seis años de investigación y desarrollo.

Dyson CameraJet

Un cepillo que analiza 28 imágenes por segundo

La tecnología central recibe el nombre de Gap Optical Targeting. Según Dyson, el sistema procesa 28 imágenes en vivo cada segundo para localizar los espacios entre los dientes durante el cepillado.

Cuando identifica uno, activa automáticamente un chorro de precisión que puede utilizar enjuague bucal. La intención es combinar en un solo dispositivo dos acciones que normalmente requieren herramientas separadas: el cepillado de la superficie dental y la limpieza interdental.

La cámara también permite realizar un escaneo de la boca, seguir el cepillado en tiempo real y transmitir una imagen en vivo. El resultado se acerca más a un pequeño sistema de visión computacional que al cepillo eléctrico que conocemos.

Por qué los espacios entre los dientes importan

La apuesta de Dyson se concentra en un problema bastante concreto: las cerdas de un cepillo convencional no siempre alcanzan correctamente las superficies entre un diente y otro.

Los irrigadores bucales surgieron precisamente como una herramienta complementaria para esas zonas. CameraJet intenta integrar ambos procesos y, sobre todo, hacer que el chorro deje de depender únicamente de la mano del usuario para saber hacia dónde dirigirse.

Dyson también desarrolló un chorro de forma cónica, en contraste con los chorros más estrechos utilizados habitualmente en sistemas de irrigación. La compañía asegura que esta geometría busca remover placa sobre un área mayor y reducir al mismo tiempo la agresividad sobre encías y esmalte.

Dyson también modifica la forma de cepillar

La otra parte del desarrollo está en las cerdas. CameraJet utiliza una oscilación sónica variable diseñada para mantenerlas en movimiento incluso cuando entran en contacto con los dientes.

El argumento de Dyson es que algunos sistemas sónicos pueden perder parte de su movimiento efectivo cuando aumenta la resistencia contra la superficie dental. Su solución modifica la oscilación durante el cepillado para mantener la acción mecánica de las cerdas.

A esto se suman funciones cada vez más habituales en dispositivos de cuidado personal conectados: guía de cepillado en tiempo real, seguimiento de las zonas limpiadas y retroalimentación sobre el proceso.

Lo realmente interesante de CameraJet no es que añada otra función a un cepillo eléctrico, sino el cambio de enfoque que propone. Durante buena parte de la historia reciente del cuidado bucal doméstico, mejorar un cepillo significaba aumentar o controlar su capacidad mecánica. Dyson introduce otra variable: información sobre aquello que está ocurriendo dentro de la boca mientras lo usamos.