
Para la Volvo Fashion Week México 2025, Aldo Ek, el hairstylist mexicano de EK Hair, vuelve a borrar la línea entre técnica e intuición. Con su equipo y en colaboración con Bumble and Bumble, traduce el lenguaje de cada colección en textura, forma y ritmo; esculpiendo tanto el aire como el cabello.
Detrás de All Saints, la marca británica conocida por su rebeldía effortless, Aldo encuentra inspiración en la energía pura. “Siempre empiezo con la historia que la colección quiere contar”, explica. “Se trata de cómo el cabello puede amplificar esa narrativa: su textura, su movimiento, la manera en que respira con la ropa.” El resultado fue una serie de looks que se sintieron espontáneos pero intencionados, marcados por ondas sueltas, estructuras suaves y un acabado luminoso y natural.
El proceso, dice, es profundamente colaborativo: “Probamos, jugamos, refinamos hasta que se siente real; auténtico, no forzado.” Ese equilibrio entre precisión y caos define el pulso del backstage. Entre flashes, tiempos y tensión, Aldo dirige con una calma concentrada. “La preparación y la confianza lo son todo”, afirma. “En medio del ajetreo, la cohesión mantiene el flujo. Aíslo el ruido y me concentro en lo esencial: la comunicación, la coordinación y asegurarme de que cada look se sienta perfecto.”



Para la pasarela de All Saints, un producto esencial ancló la visión: el Playbook Styling Oil de Bumble and Bumble, usado para controlar el frizz, aportar brillo y proteger del calor, manteniendo el cabello fluido y natural. El objetivo: un look que se moviera con la misma libertad que las modelos. “Todo debía sentirse sin esfuerzo”, dice Aldo, “con esa actitud relajada que define a AllSaints: libre, cruda, auténtica.”
Un gesto capturado en movimiento
El cabello, en sus palabras, no es un accesorio; es una forma de narrar. Puede cambiar percepciones, intensificar emociones o anclar un look en fuerza o ternura. “En armonía con la ropa y la música”, añade, “se convierte en una narrativa viva.”
En esta fusión de artesanía e instinto, Aldo Ek captura algo esencial de la moda moderna: que la belleza no vive en la perfección, sino en el movimiento. Su trabajo con AllSaints se convierte en un acto de traducción: transformar la textura en emoción, la simplicidad en presencia y el caos del backstage en una gracia silenciosa.