
Antes de que Carita fuera reconocida por sus tratamientos faciales, Rosy y Maria Carita trabajaban con el cabello. Las hermanas iniciaron su trayectoria como peluqueras en 1945 y extendieron su práctica al cuidado de la piel en 1952. Su concepción de la belleza partía de una continuidad entre rostro, cuerpo y cabello. Una de sus frases más conocidas lo resumía con precisión: “El cabello es el signo de exclamación de una silueta”.
Más de ocho décadas después, Hair Rejuvenic recupera esa genealogía. La nueva gama de cuatro productos no supone una incursión de Carita en una categoría desconocida. Al contrario, devuelve a la Maison al oficio que precedió a buena parte de su historia cosmética. También recupera una intuición temprana de sus fundadoras. Para transformar aquello que se ve, consideraban necesario trabajar primero sobre aquello que permanece oculto: el cuero cabelludo.
La idea resulta especialmente contemporánea. Durante años, las rutinas capilares se concentraron principalmente en largos y puntas. Hair Rejuvenic desplaza parte de la atención hacia el lugar donde nace la fibra. Carita identifica tres condiciones necesarias para obtener brillo: un cuero cabelludo limpio, largos libres de residuos y contaminación, y cutículas lisas capaces de reflejar mejor la luz. El brillo se entiende entonces como consecuencia de la salud de la fibra y no únicamente como un acabado cosmético.
El puente con el skincare aparece en uno de los activos centrales de la Maison. Hair Rejuvenic incorpora 24K Biotech Gold, un ingrediente derivado de la microalga mediterránea Tetraselmis suecica. Este microorganismo puede bioacumular partículas de oro puro dentro de su citoplasma. Carita ya utiliza el activo en su línea facial Or Rejuvenic y ahora traslada su aplicación al cuero cabelludo.


La formulación ejemplifica un fenómeno que la propia firma identifica como skinification: aplicar al cabello principios y tecnologías desarrollados para el cuidado de la piel. En Hair Rejuvenic, el oro biotecnológico busca fortalecer la barrera del cuero cabelludo y favorecer una envoltura protectora alrededor del cabello desde la raíz. Las afirmaciones de eficacia proceden de pruebas in vitro realizadas por la marca sobre queratinocitos y folículos capilares.
La rutina comienza con dos shampoos que pueden utilizarse por separado o consecutivamente, casi como una doble limpieza facial. Anti-Gravity Radiance Shampoo combina 1.5% de ácido salicílico y 4% de AHA para exfoliar y retirar residuos. Según las pruebas clínicas e instrumentales citadas por Carita, proporciona control de sebo durante 48 horas y aumenta 106% el volumen después del secado.
Radiance Repairing Shampoo se dirige, en cambio, hacia la fibra dañada. Combina el oro biotecnológico con glicerina, un polímero contra la sequedad y una tecnología patentada de coemulsión. Esta última distribuye los activos desde la raíz hasta las puntas. La firma reporta un aumento inmediato del brillo de 67% y una fibra diez veces más resistente en sus pruebas instrumentales.
La Light-Fusion Restructuring Mask continúa el tratamiento mediante Fiberegen, una tecnología micronizada diseñada para actuar sobre las zonas dañadas sin añadir peso. Cinco minutos de aplicación proporcionan, de acuerdo con Carita, 48% más brillo y hasta 100 horas de manejabilidad. La rutina termina con Lumino-Protective Oil, una mezcla de aceites botánicos que protege frente al calor hasta 230 °C. También controla el frizz y puede utilizarse sobre cabello húmedo o seco.

Carita incorpora además una dimensión menos clínica. La perfumista Caroline Dumur desarrolló para Hair Rejuvenic la fragancia Fleur de Cognac. La composición abre con notas energizantes, continúa con un corazón floral dominado por lirio y termina sobre una base amaderada de roble. El perfume convierte una rutina funcional en una experiencia deliberadamente sensorial, cercana a los códigos de la perfumería fina.
Sin embargo, el lugar donde la filosofía recupera su escala original es 11 Rue du Faubourg Saint-Honoré. La Maison de Beauté de Carita concibe rostro, cuerpo y cabello como partes de una misma experiencia. Para acompañar el lanzamiento, la firma introduce ahí el Brillance Regenerating Treatment, un protocolo profesional de 90 minutos.
El tratamiento comienza con un diagnóstico del cuero cabelludo y la fibra. Después incorpora exfoliación, más de 20 gestos neuroestimulantes desarrollados con el tricólogo Marco Geraci y una ampolla Or Rejuvenic. También utiliza un casco LED Lucibel Hair Ove Light y termina con la aplicación de la mascarilla mechón por mechón. La tecnología aparece junto al gesto manual del peluquero, en lugar de sustituirlo.
Hair Rejuvenic permite así leer la historia de Carita en sentido inverso. El conocimiento capilar llevó a las hermanas hacia la piel; ocho décadas de investigación cosmética regresan ahora al cabello. Lo interesante del lanzamiento está precisamente en ese movimiento circular. Carita no necesita inventarse un pasado para participar en la conversación contemporánea sobre el cuero cabelludo. Solo necesita volver a 1945 y observar cuánto de aquella intuición sigue teniendo sentido.