
Existe una paradoja persistente alrededor del océano. Aunque cubre más del 70% de la superficie terrestre, sigue siendo uno de los territorios menos comprendidos del planeta. Particularmente en las regiones polares, donde el hielo y las condiciones extremas han mantenido gran parte de estos ecosistemas fuera del alcance visual del mundo. PONANT EXPLORATIONS GROUP y el Woods Hole Oceanographic Institution (WHOI) buscan cambiar esa distancia a través de una iniciativa que mezcla ciencia, exploración y documentación visual.
Después de tres años de colaboración, ambas instituciones presentaron una nueva Colección de Imágenes del Océano Polar dentro de Ocean Image Bank, una plataforma de acceso libre creada por The Ocean Agency. Más de 500 fotografías capturadas por más de 30 fotógrafos especializados ya están disponibles para investigadores, educadores y organizaciones de conservación interesadas en trabajar con ecosistemas marinos y regiones polares.
La colección no fue concebida como un archivo contemplativo, sino como una herramienta activa para investigación, educación y conciencia ambiental. Parte importante del archivo proviene de expediciones realizadas a bordo de embarcaciones de PONANT EXPLORATIONS que navegan regularmente por el Ártico y la Antártida, incluyendo Le Commandant Charcot, considerado el único rompehielos de lujo del mundo.

Tecnología diseñada para entender el océano
La alianza entre PONANT EXPLORATIONS y WHOI también incorpora nuevas tecnologías científicas diseñadas para investigar algunas de las zonas más remotas del planeta.
Uno de los desarrollos más relevantes es RESQ, un robot submarino inspirado en el movimiento de las tortugas marinas. Diseñado para desplazarse silenciosamente y sin alterar el ecosistema, integra cámaras e imágenes acústicas capaces de registrar comportamiento animal y salud de ecosistemas con alta precisión.

A esto se suma Ice Link Sphere. Una esfera autónoma creada para resistir las condiciones del hielo polar y registrar cambios en el ecosistema marino con un impacto ambiental mínimo.
Otra de las tecnologías presentadas es Whale Spotter Camera. Un sistema de inteligencia artificial que detecta ballenas a kilómetros de distancia para prevenir colisiones con embarcaciones.
Más allá de la innovación tecnológica, el proyecto plantea algo más amplio. Transformar algunos de los lugares más remotos del planeta en espacios visibles, documentados y comprendidos colectivamente.