El valor de imaginar lo improbable

La primera innovación permanente de Hendrick’s en casi una década nace de una pregunta inusual: ¿qué ocurriría si una ginebra pudiera reunir flor de naranjo y cacao sin dejar de ser auténticamente Hendrick’s?

Another Hendrick’s

Toda gran creación comienza con una obsesión. En el caso de Lesley Gracie, Maestra Destiladora de Hendrick’s Gin, esa obsesión llevaba años creciendo entre flores, experimentos botánicos y una curiosidad insaciable por los sabores inesperados. Durante más de dos décadas, Gracie ayudó a construir una de las identidades más reconocibles del mundo de la ginebra. Sin embargo, después de 25 años trabajando alrededor de la combinación de pepino y rosa que convirtió a Hendrick’s en un fenómeno global, decidió hacerse una pregunta distinta. ¿Era posible descubrir otro lado de Hendrick’s sin perder aquello que la hacía única? 

La respuesta llegó a través de dos ingredientes que, en apariencia, parecían pertenecer a universos diferentes. Por un lado, la luminosidad de la flor de naranjo. Por otro, la profundidad del cacao. La combinación no era evidente. De hecho, crear una ginebra construida alrededor del cacao representa un desafío poco habitual dentro de la categoría. Sin embargo, precisamente ahí reside el espíritu que ha definido a Hendrick’s desde sus orígenes. La marca nunca ha estado particularmente interesada en hacer lo esperado. 

Gracie comenzó a experimentar en los invernaderos del Hendrick’s Gin Palace, en la costa escocesa de Ayrshire. Entre especies botánicas, pruebas de destilación y combinaciones improbables, fue tomando forma una idea que no buscaba reemplazar a Hendrick’s Original. Tampoco pretendía corregirla. Lo que perseguía era algo mucho más interesante, descubrir una dimensión paralela de la misma historia. Una versión alternativa donde los ingredientes familiares se expresan de otra manera. 

Another Hendrick’s

Así nació Another Hendrick’s, la primera innovación permanente de la marca en casi una década. A primera vista, todo parece diferente. La clásica botella negra desaparece para dar paso a una silueta completamente blanca. Los aromas se desplazan hacia notas cítricas más brillantes. El cacao introduce una textura suave y envolvente. Sin embargo, detrás de esos cambios permanece la esencia que siempre ha definido a Hendrick’s. El equilibrio entre complejidad y ligereza. La capacidad de sorprender sin perder elegancia. La búsqueda constante de combinaciones que nadie imaginó posibles. 

Existe una idea recurrente dentro del universo Hendrick’s, la dualidad. Desde su fundación, la marca ha construido su carácter a partir de contrastes. Dos alambiques diferentes trabajan juntos para crear un mismo destilado. El pepino dialoga con la rosa. Lo floral convive con lo refrescante. Another Hendrick’s lleva esa lógica un paso más allá. La flor de naranjo aporta frescura y luminosidad. El cacao introduce profundidad y textura. Separados parecen opuestos. Juntos construyen algo inesperadamente armónico. 

Another Hendrick’s

Quizá por eso la nueva ginebra resulta tan coherente dentro de la historia de la marca. No se siente como una ruptura. Se siente como un descubrimiento. Como si después de años observando un mismo paisaje, alguien encontrara una puerta que siempre estuvo ahí, aunque nadie la hubiera abierto antes.

Esa misma idea estuvo presente en Hendrick’s Anotherland, la experiencia con la que Another Hendrick’s Gin celebró su llegada a México. En Boca Grande, en Polanco, la marca invitó a los asistentes a descubrir esta nueva expresión a través de un recorrido sensorial encabezado por Alex Durán, Brand Ambassador de Hendrick’s en México, donde las características notas de pepino y rosa de Hendrick’s Original dialogaron con los nuevos matices de flor de naranjo y cacao que distinguen a Another Hendrick’s.

En un mercado donde muchas innovaciones nacen para seguir tendencias pasajeras, Another Hendrick’s Gin surge de una idea más sencilla y, al mismo tiempo, más difícil de ejecutar: la voluntad de seguir explorando. No busca reemplazar una fórmula exitosa. Busca demostrar que incluso las identidades más consolidadas pueden contener territorios desconocidos. A veces basta con mirar en otra dirección para descubrir que la historia todavía tiene nuevos capítulos por contar.