El verano comienza en Georgina Pounds Gallery

La galería inaugura su programa de verano con nuevas comisiones internacionales, una exposición colectiva de gran formato y una instalación audiovisual de Brian Eno.

El inicio del verano suele estar asociado con nuevas energías, desplazamientos y encuentros. En Georgina Pounds Gallery, esa transición se materializa en un programa que reúne exposiciones, instalaciones y proyectos especiales capaces de establecer un diálogo entre naturaleza, memoria y percepción. Del 29 al 31 de mayo, la galería presenta una serie de propuestas que marcan el comienzo de su temporada estival en Ciudad de México.

Entre los proyectos destaca Resilient Ornament, una exposición de Frederik Nystrup-Larsen y Amanda Lydért desarrollada durante una residencia en Studio Lazcano, en San Ángel. A partir de una observación cercana de la flora urbana, los artistas construyen una serie de obras que exploran la relación entre los entornos construidos y las formas orgánicas. Pintura, escultura e instalación convergen en una reflexión sobre aquello que persiste silenciosamente dentro de la ciudad.

La muestra encuentra su punto de partida en una pregunta sencilla pero profunda: ¿qué elementos de la vida cotidiana dejamos de ver por costumbre? Desde flores que emergen entre el concreto hasta conocimientos ancestrales vinculados con las plantas, el proyecto propone una reconsideración de aquello que suele permanecer en los márgenes de nuestra atención.

Georgina Pounds Gallery

Asimismo, la galería presenta la Summer Exhibition, una muestra colectiva inspirada en el histórico formato de la Royal Academy Summer Exhibition. Concebida bajo una lógica de salón, la exposición reúne obras de los artistas representados por la galería. Como resultado, se generan cruces entre generaciones, disciplinas y lenguajes visuales que ofrecen una visión amplia de su programa artístico.

Georgina Pounds Gallery

Por otra parte, el programa incorpora una instalación audiovisual de Brian Eno. La pieza combina luz y sonido mediante una composición ambiental creada por el propio artista e instalada a través de un sistema de audio Margules. De este modo, la obra prolonga las investigaciones de Eno en torno a la atmósfera, la percepción y la experiencia inmersiva.

Más que una serie de exposiciones independientes, el programa propone una conversación entre distintas formas de observar el mundo. Mientras algunas obras exploran la memoria contenida en la naturaleza, otras se enfocan en la percepción y el espacio. Juntas, configuran una experiencia que inaugura el verano desde la contemplación, la experimentación y el descubrimiento.