
En un momento en que el cuidado capilar se redefine desde la ciencia, la sostenibilidad y la autenticidad, Isima surge como una marca que promete transformar la forma en que entendemos la belleza del cabello. Fundada bajo la visión de ofrecer un lujo consciente —donde la eficacia de las fórmulas se une con el respeto por el origen de los ingredientes—, Isima representa una evolución natural en el universo del haircare de alto desempeño.
Al frente de la marca se encuentra Sid Katari, su CEO, quien cuenta con casi dos décadas de experiencia en la expansión y posicionamiento de firmas de belleza icónicas. Antes de liderar Isima, Katari fue pieza clave en el crecimiento global de Oribe Hair Care, donde impulsó su consolidación como referente del lujo capilar y participó en su adquisición por Kao Corporation en 2018. Su trayectoria, que incluye roles en CIRCA Inc. y Jurlique, combina una visión estratégica con una profunda comprensión del valor emocional y sensorial que las marcas de belleza pueden ofrecer.
Hoy, junto a Shakira, Katari encabeza una nueva generación de productos que buscan restaurar, proteger y celebrar la esencia del cabello, uniendo tecnología avanzada, propósito y estética en una sola experiencia. En conversación con M Revista de Milenio, comparte la filosofía detrás de esta marca que está redefiniendo el lujo capilar.


¿Cómo nació la visión de Isima? ¿Podemos decir que es más un estilo de vida que una marca?
Creo que, en términos de la marca, todo comenzó en la intersección entre la ciencia y la cultura. Isima nació del deseo de entender las verdaderas necesidades del consumidor moderno, de una forma que ninguna otra marca estaba abordando. Pasamos casi un año investigando el cabello: su complejidad, la biología, la tricología y la dermatología, para comprender la salud capilar desde su raíz y lo que las personas buscaban de manera inmediata.
Lo que descubrimos fue una diversidad enorme: distintos tipos de rizos, ondas, niveles de daño y grados de porosidad. Queríamos crear algo realmente especial, impulsado por la ciencia, pero centrado en las necesidades reales de la gente. Así diseñamos fórmulas de alto rendimiento, con respaldo científico y clínico. Y creemos que lo logramos.
Más allá del desempeño, lo importante era que los consumidores se sintieran vistos, escuchados y representados. Ese fue el punto de partida de Isima.
Ya lo mencionaste un poco, pero ¿qué distingue a Isima de otras marcas en el mercado?
Diría que nuestra diferencia está en la profundidad del conocimiento. Empezamos desde un lugar de información y comprensión. Al mirar la herencia latina de la marca, nos dimos cuenta de que existía una enorme diversidad de tipos de cabello. Esa diversidad fue el corazón de nuestro desarrollo.
Con esa base, pudimos crear fórmulas verdaderamente efectivas. Lo que muchos consumidores buscaban —y no encontraban en las marcas convencionales— nosotros lo trajimos con innovación y rigor científico. Estamos elevando el estándar del cuidado capilar, sirviendo de manera más precisa y honesta al consumidor.



¿Cómo ha influido la carrera de Shakira en la narrativa de la marca? ¿Qué buscan transmitir con su participación?
Shakira es conocida icónicamente por su cabello a lo largo de toda su carrera. Pero también ha enfrentado desafíos: su cabello es complejo, con ondas naturales y distintos niveles de daño por estilizado, coloración y exposición. Ella buscaba una línea que realmente entendiera sus necesidades —y no la encontraba—.
Cuando percibió esa falta, pensó: “Si yo no puedo encontrarla, seguramente hay muchas personas que sienten lo mismo.” Y fiel a su naturaleza, decidió actuar. Reunió a expertos líderes de la industria capilar y científica, y con su visión, valores e intención, nació Isima: una marca innovadora, científica y profundamente humana.
Mostramos un gran respeto por las distintas culturas y por la diversidad que define a la comunidad latina. Queremos que las personas se vean reflejadas en la marca, que se sientan empoderadas y orgullosas de su belleza natural. Eso está en el centro de nuestros valores.
Hablas de poner al consumidor primero. ¿Qué significa eso en la práctica?
No queríamos reducir la complejidad ni conformarnos con ofrecer “lo suficiente”. Queríamos elevar el estándar. Investigamos, dialogamos y desarrollamos fórmulas que brindaran más: eficacia, seguridad y conciencia.
El consumidor moderno no quiere elegir entre desempeño y principios. Merece ambos. Y ese es el paradigma que impulsa Isima: productos limpios, potentes, respaldados por ciencia y formulados con transparencia. Queremos desafiar al mercado y a los consumidores a esperar más: más innovación, más respeto, más autenticidad.
¿Qué puedes contarnos sobre los ingredientes y las prácticas de sostenibilidad de la marca?
Nuestras fórmulas son limpias y éticamente desarrolladas. Son seguras, de alto rendimiento y con bases científicas sólidas. Nos tomó cuatro años de investigación cerrar la brecha entre una fórmula de alto desempeño y una fórmula limpia. Logramos que la ciencia y la responsabilidad coexistieran sin compromisos.
También cuidamos cada detalle del empaque: usamos un alto porcentaje de material reciclado postconsumo y todo es reciclable. Además, los envases fueron diseñados para ser ergonómicos y funcionales. En las botellas de shampoo y acondicionador, por ejemplo, la tapa se desconecta y el fondo se convierte en un vaso, para aprovechar hasta la última gota del producto. Si alguien invierte en un producto, debe poder disfrutarlo por completo.


¿Por qué eligieron esos tonos tan específicos en los empaques?
Queríamos que el diseño expresara alegría, comunidad y positividad. Los colores comunican esa energía. Shakira participó personalmente en su selección; tiene un ojo excepcional para el color y buscó matices que dialogaran de manera armónica y optimista.
Queríamos que fuera un placer visual y táctil, que los productos transmitieran felicidad desde el primer contacto. Cuando la gente ve o usa Isima, queremos que sienta esa energía. Que cuidar su cabello se convierta en un ritual alegre y cotidiano.
¿Cómo imaginas el futuro del cuidado capilar a partir de Isima?
Estamos en una nueva era. Isima no es solo una marca, es una filosofía. Buscamos evolucionar el cuidado capilar y redefinir el lujo a partir de la ciencia, la sostenibilidad y la diversidad. Queremos que las personas no se conformen, que exijan más de sus productos y de sí mismas.
Nuestro compromiso es seguir innovando, escuchando y ofreciendo fórmulas que realmente funcionen. Porque el verdadero lujo hoy no está en la exclusividad, sino en la autenticidad y el respeto por quien eres.