
En un estudio iluminado por la energía de la música, el sudor y la voluntad colectiva, Andrés Vallejo ha construido más que una carrera: ha creado una comunidad. Con casi una década en Síclo, Vallejo no solo ha sido testigo del crecimiento de esta marca de indoor cycling, de su nacimiento en la Ciudad de México a su expansión internacional, sino que ha sido uno de sus pilares más constantes. Su historia comienza con una invitación espontánea y una clase que le cambió la vida; desde entonces, su compromiso ha sido inquebrantable. Más allá de liderar sesiones exigentes, Andrés entiende el poder transformador del movimiento. Para él, cada clase es un espacio donde la música, el cuerpo y la emoción se alinean para celebrar la vida. Su presencia magnética, su disciplina rigurosa y su capacidad para conectar con los riders lo convierten en un referente dentro del fitness boutique en México. En esta entrevista, hablamos sobre los desafíos y recompensas de ser coach, el crecimiento de Síclo en el extranjero y el papel que juega el bienestar emocional en cada pedaleo. Porque en sus palabras, no se trata solo de ejercicio: se trata de dejar una chispa de alegría en cada persona que entra al salón.
¿Cómo comenzaste tu trayectoria en Síclo y qué te motivó a convertirte en coach?
Inicié hace nueve años, cuando Tanya Banduni (COO de Síclo) me invitó a participar en el proyecto. Desde que me platicó de qué se trataba, me encantó la idea. Fui a una clase y, desde ese momento, me considero fiel a Síclo en todos los sentidos. Lo que me motivó a ser coach fue la posibilidad de transmitir todo lo que siento en el día a día y celebrar la vida, dejando un momento de felicidad en cada persona que asiste a mis clases.
¿Cuál es el mayor reto y la mayor recompensa de ser coach en Síclo?
El mayor reto es la disciplina: saber que debes llegar a tu clase pase lo que pase, sin importar cómo te sientas, porque hay personas que apartaron tu clase o planearon su semana en torno a ella, y eso se debe respetar.
La mayor recompensa, sin duda, es el cariño de la gente, su fidelidad a tus clases, los ánimos que te dan y saber que, durante una hora, compartieron un buen momento contigo.
¿Qué distingue a una clase de Síclo de otras experiencias de indoor cycling?
Sin duda, el profesionalismo que nos inculcan desde los entrenamientos, los valores de la marca y su visión. Todo esto hace de Síclo un referente, y por eso es la marca número uno de fitness boutique en México.
¿Cómo se construye la energía y la conexión con los riders durante una clase?
La energía empieza desde que los clientes entran al estudio; desde ahí percibes cómo será la clase, y depende de uno ir guiando a los riders para generar un «build-up» de energía.
La conexión es uno de los elementos más importantes para que una clase sea especial. Se puede construir de distintas formas: con la música, los movimientos, aprendiéndote los nombres de los riders, poniéndoles canciones que sabes que les gustan, entre otras.
¿Cómo ha evolucionado la comunidad de Síclo desde sus inicios en la Ciudad de México hasta su expansión internacional?
Pasó de ser una comunidad que simplemente asistía a clases, a convertirse en una que marca tendencia, se distingue por su excelencia y lealtad, y busca estar con la mejor marca: una comunidad que lidera y no solo sigue.
¿Tienes alguna historia o experiencia con un rider que te haya marcado?
Una de mis clientas más fieles atravesó un momento muy trágico en su vida personal. Entró a una de mis clases, le gustó mucho, y desde entonces no ha dejado de venir. Me dijo que para ella es como una terapia personal. Ese comentario me conmovió profundamente, porque me hizo entender el verdadero impacto que podemos tener con cada clase que damos.
¿Cómo ha sido la adaptación de Síclo a nuevos mercados como Estados Unidos, Madrid, Colombia y Perú?
Se ha procurado respetar la esencia de Síclo en cuanto a valores, visión y misión, tropicalizando ciertos elementos que destacan lo mejor de cada país o ciudad donde se abre un estudio.
¿Cómo se mantiene la esencia de Síclo en diferentes ciudades con culturas tan distintas?
Liderando desde los valores y la misión de la empresa. Esa es la forma en la que respetamos la cultura de cada país sin dejar de ser quienes somos.
¿Qué consejo le darías a alguien que quiere probar su primera clase de Síclo pero se siente intimidado?
Le diría que Síclo es para todos, que las puertas están abiertas para todo el mundo. Justamente, la diversidad es lo que nos hace más fuertes. Este es un espacio donde buscamos la mejora personal, no la competencia.