
Un zapato puede transformar la postura antes incluso de modificar la manera de caminar. Altura, inclinación y proporción distribuyen el peso del cuerpo y determinan su relación con el suelo. Fendi convierte esa búsqueda de equilibrio en el argumento de Very Colibrì, la reinterpretación que Maria Grazia Chiuri hace de uno de los diseños reconocibles de la Maison.
El Colibrì apareció por primera vez en la pasarela de Primavera/Verano 2018. Desde entonces, su identidad se ha construido alrededor de una contradicción deliberada. La estructura formal de un slingback convive con tiras elásticas que aportan ligereza y agilidad. Esa combinación convirtió al modelo en un ejercicio sobre cómo sostener el pie utilizando la menor cantidad posible de elementos.
Para su primera colección en la Maison, Maria Grazia Chiuri regresa precisamente a esa construcción. Presentado para Otoño/Invierno 2026-27, Very Colibrì elimina elementos para concentrarse en la línea. La intervención resulta significativa porque la diseñadora comienza su etapa en Fendi trabajando sobre un código existente y alterando sus proporciones.
El cambio más evidente aparece en el tacón. Ahora es más delgado y aporta una sensación visual de mayor ligereza. Además, el escote en V se profundiza para prolongar ópticamente el pie. Ambos gestos modifican la silueta sin borrar la identidad del modelo original.


La reducción permite que cada componente adquiera mayor importancia. La curva del escote determina la percepción de longitud. Por su parte, el tacón modifica el equilibrio entre delicadeza y soporte. Las características tiras continúan vinculando el zapato con el movimiento. Así, Very Colibrì encuentra expresividad mediante proporciones precisas en lugar de recurrir a una construcción excesiva.
Esa relación entre cuerpo y movimiento también organiza The Art of Balance, la campaña fotografiada por Michal Pudelka. El escenario elegido es el Stadio delle Terme di Caracalla, en Roma. Allí, las modelos aparecen capturadas en movimiento dentro de composiciones que introducen una dimensión surrealista.

La elección de Roma amplía la lectura del zapato. La monumentalidad del espacio contrasta con una silueta construida desde la ligereza. Además, Pudelka convierte movimientos cotidianos en gestos coreográficos. El cuerpo funciona entonces como una herramienta para demostrar aquello que el diseño propone materialmente: fluidez, estabilidad y libertad.
Para Maria Grazia Chiuri, reinterpretar el Colibrì supone intervenir sobre una memoria relativamente reciente de Fendi. El ejercicio permite observar cómo un código puede evolucionar mediante cambios mínimos. Una línea más profunda o un tacón más fino bastan para alterar la actitud completa de una pieza.
Very Colibrì inaugura así un diálogo entre continuidad y transformación dentro de la nueva etapa de Fendi. Su interés reside en la precisión de los cambios y en aquello que permanece reconocible después de ellos. El equilibrio, en este caso, también consiste en saber exactamente cuánto modificar.