
«La naturaleza cura todas las heridas cuando se le da su libertad», son las palabras visionarias de su fundador. Bajo esta premisa, la colección encarna un viaje sensorial y emocional hacia los materiales y colores del territorio italiano, evocando tanto la estética del paisaje como el legado innovador de Salvatore Ferragamo, quien ya en los años 40 experimentaba con corcho, cáñamo y paja como alternativas sostenibles.
Hoy, esa intuición temprana cristaliza en una línea de prêt-à-porter y accesorios para mujer y hombre que combina ética y estética. Las prendas están confeccionadas en algodón cultivado en Apulia y Sicilia, y seda orgánica. Los tintes, obtenidos a partir de polvos minerales, pigmentos naturales y carbón vegetal, ofrecen una paleta que parece extraída directamente de la Tierra. Los accesorios, por su parte, se elaboran con cuero de curtido vegetal y se ensamblan en fábricas con certificación ambiental LWG Gold.





Entre las piezas destacadas de la cápsula se encuentran una reinterpretación de la icónica bailarina Ferragamo, ahora con suela de caucho natural, y una nueva versión del bolso Hug, resultado del primer Hackathon de Circularidad de la firma. Este último es completamente desmontable, hecho de materiales reciclados y concebido bajo principios de diseño circular, evocando la versatilidad de la histórica sandalia Kimo de 1951, que se vendía con calcetines intercambiables.
La colección estará disponible a partir del 22 de abril en el sitio web de Ferragamo y en una selección de boutiques en 13 países, incluido México. Además, el empaque, en coherencia con el espíritu de la cápsula, está hecho de papel, madera y algodón reciclados provenientes de fuentes responsables.