Así se fabrica Tramezza, el ícono del calzado de Ferragamo

Desde hace casi un siglo, Tramezza representa la visión de Ferragamo sobre el calzado masculino: una construcción artesanal donde la técnica, la innovación y la posibilidad de acompañar al usuario durante décadas definen el verdadero lujo.

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Algunos objetos adquieren valor por la rareza de sus materiales. Otros lo hacen por la complejidad de su fabricación. Tramezza, de Ferragamo, pertenece a una categoría distinta. Su importancia no reside únicamente en la ejecución artesanal, sino en una idea poco frecuente dentro del lujo contemporáneo: la de crear un objeto pensado para durar, evolucionar y mejorar con el tiempo.

El nombre Tramezza hace referencia al elemento que define toda la construcción del zapato. Se trata de una gruesa capa de cuero natural situada entre la plantilla y la suela. Aunque permanece invisible, constituye el verdadero núcleo estructural del diseño. Su flexibilidad permite que el material se adapte progresivamente al pie hasta conservar la memoria de quien lo utiliza.

Esa búsqueda de confort también responde a uno de los grandes avances técnicos de Salvatore Ferragamo. Durante la década de 1920, el diseñador patentó el cambrione, una pieza de acero colocada bajo la Tramezza para reforzar el arco del pie. La innovación resolvía un problema estructural del calzado clásico y demostraba que la elegancia podía construirse desde la ingeniería y no únicamente desde la apariencia.

La arquitectura del zapato continúa desarrollándose mediante una construcción de extraordinaria complejidad. El corte superior se une a la suela mediante una doble costura que integra tres capas de piel —plantilla, protector y suela— hasta alcanzar un grosor cercano a los doce milímetros. Posteriormente, cada suela de cuero se moldea y termina completamente a mano sobre la horma.

Esa precisión también explica el tiempo que requiere cada par. La elaboración de un Tramezza comprende alrededor de 160 etapas, ejecutadas por especialistas que intervienen únicamente en aquellos procesos donde la experiencia manual sigue siendo insustituible. Desde la selección de las pieles hasta el pulido final, cada decisión responde a una lógica de continuidad artesanal transmitida durante generaciones.

El recorrido comienza con la elección de cueros de alta calidad y un corte de extrema precisión. Después, las distintas piezas se cosen para construir el empeine antes de colocarse sobre la horma, donde el cuero adquiere su forma definitiva. A continuación, se incorporan la Tramezza y el cambrione, elementos que proporcionan estabilidad y confort. Finalmente, la suela se cose, se tiñe, se pule y pasa por un riguroso control de calidad que revisa cada detalle de la construcción.

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La posibilidad de personalizar el zapato mediante el grabado de las iniciales del propietario constituye apenas el último gesto de un proceso pensado para establecer una relación duradera entre el objeto y quien lo utiliza.

Esa misma filosofía explica por qué Tramezza ocupa un lugar singular dentro del catálogo de Ferragamo. Su construcción permite desmontar y sustituir la suela en múltiples ocasiones sin alterar la plantilla ni la estructura central del zapato, que ya se han adaptado a la anatomía del usuario. En una industria donde gran parte de los productos se conciben desde la sustitución constante, esta capacidad introduce una noción distinta del lujo: la permanencia.

La colección reúne algunas de las siluetas más representativas del calzado clásico masculino, entre ellas el Oxford, el mocasín y el double monk. Todos se confeccionan en piel de becerro, mientras el color se aplica manualmente para crear una pátina con matices únicos que refuerza el carácter artesanal de cada pieza.

Con TramezzaFerragamo demuestra que la innovación no siempre consiste en desarrollar nuevas tecnologías. En ocasiones, reside en perfeccionar un oficio hasta convertirlo en una forma de conocimiento. Más que un zapato, Tramezza representa una idea del lujo donde el tiempo deja de ser un enemigo del objeto para convertirse en parte esencial de su identidad.