Fleurs d’Hawaï: Van Cleef & Arpels florece con una oda al color

Van Cleef & Arpels presenta Fleurs d’Hawaï, una colección floral de Alta Joyería que celebra el color, la naturaleza y el arte de las gemas.

Fotografía cortesía

En un despliegue de vitalidad cromática y savoir-faire joyero, Van Cleef & Arpels presenta Fleurs d’Hawaï, una colección que encarna el esplendor de un jardín bañado por el sol. Inspirada en la exuberancia natural y el poder evocador de las flores, la nueva línea de Alta Joyería y relojería se convierte en una celebración del color, el movimiento y la artesanía.

Un homenaje a la naturaleza exuberante

Fiel a su legado de inspiración botánica, la Maison francesa recurre nuevamente al lenguaje de las flores para traducir emociones en piedras preciosas. Fleurs d’Hawaï reinterpreta el imaginario floral con un enfoque lleno de vida: corolas amplias formadas por piedras finas en corte pera, pistilos de diamante que vibran con luz propia y follaje de oro que parece moverse con la brisa.

Cada joya se construye como una pequeña escultura orgánica: los pétalos se elevan sutilmente gracias al trabajo preciso de la montura calada —realizada mediante fundición a la cera perdida— que permite a la luz atravesar las piedras, amplificando su resplandor. Una hoja de oro discretamente curvada aporta volumen y dinamismo a la composición.

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El poder expresivo del color

La paleta de la colección es tan vibrante como armoniosa. Van Cleef & Arpels seleccionó cinco piedras finas para dar vida a esta sinfonía tropical:

  • Citrino, con su alegre luz amarilla-anaranjada
  • Amatista, en tonos violetas profundos
  • Rodolita, de rosa intenso
  • Aguamarina, con una frescura cristalina
  • Peridoto, de un verde primaveral radiante

Estas gemas dialogan con engastes en oro rosa, amarillo o blanco, resaltando sus matices con una elegancia característica de la casa. La atención al detalle es absoluta: desde la intensidad y homogeneidad del color hasta la pureza del material, todo es seleccionado bajo estrictos criterios por el Departamento de Piedras de la Maison.

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Relojes secretos: joyas que dan la hora

Uno de los momentos más poéticos de la colección lo protagonizan los tres relojes secretos Fleurs d’Hawaï, que combinan la función del tiempo con la magia de lo oculto. Alrededor de una esfera de nácar blanco con diamantes, una flor de doce piedras talla pera se abre como un secreto resguardado por la belleza.

Gracias a un sistema de sujeción versátil, estas piezas pueden usarse como pulsera, clip o colgante. Las combinaciones cromáticas —citrino con oro amarillo, rodolita con oro rosa, aguamarina con oro blanco— se prolongan hasta la correa de satén, haciendo de cada reloj una joya transformable en constante movimiento.

Un jardín de posibilidades

Fleurs d’Hawaï no sólo es una colección nueva: también es una evocación de la historia de Van Cleef & Arpels. Heredera del espíritu del Passe-Partout —pieza patentada en 1938 que permite múltiples formas de uso— y de la línea Hawaii, la colección mantiene viva la tradición de las joyas florales transformables. Aquel legado de rubíes, zafiros y diamantes regresa ahora en clave contemporánea, con nuevas texturas y una paleta expandida.

Con Fleurs d’Hawaï, Van Cleef & Arpels reafirma su maestría joyera en el trabajo con color y forma. La colección invita a mirar de cerca, a dejarse envolver por la sutileza de una montura calada o la chispa de un pistilo de diamantes. Pero también es una invitación a celebrar la belleza cambiante de la naturaleza, donde cada flor es única, cada piedra tiene voz, y cada pieza es una promesa de eternidad.