
La historia del cine también puede leerse a través de las instituciones que han permitido su evolución. Más allá de las películas, existen espacios que hacen posible la investigación, la escritura y los largos procesos de producción que sostienen una obra antes de llegar a la pantalla. La Fondazione Prada ha construido parte de su actividad cultural sobre esa convicción y, con la segunda edición de la Fondazione Prada Film Fund, reafirma su interés por acompañar el trabajo de una nueva generación de cineastas.
La convocatoria permanecerá abierta durante el verano de 2026 y estará dirigida a largometrajes en desarrollo, producción y postproducción. El programa cuenta con un presupuesto anual de 1.5 millones de euros. Además, podrá otorgar apoyos de hasta 250,000 euros por proyecto, según la etapa en la que se encuentre cada producción.
La iniciativa nació en 2025 como una extensión natural del trabajo que la Fondazione Prada ha desarrollado alrededor del lenguaje cinematográfico durante más de dos décadas. Restauraciones, exposiciones, ciclos de cine y proyectos curatoriales han formado parte de ese recorrido. Ahora, el apoyo se desplaza hacia una etapa menos visible del proceso creativo: el momento en que las películas todavía están tomando forma.
La primera edición confirmó el alcance internacional del proyecto. La convocatoria reunió más de 1,200 solicitudesprocedentes de distintos países. Finalmente, la fundación seleccionó 14 producciones firmadas por cineastas como Tatiana Huezo, Apichatpong Weerasethakul, Eduardo Williams, Laura Citarella, Natalia Almada y Levan Akin. En conjunto, los proyectos involucraron compañías productoras de 26 países distribuidos en cinco continentes.
El Film Fund no establece restricciones de género, idioma o procedencia. En cambio, concentra su atención en la calidad artística de cada propuesta. La selección privilegia proyectos capaces de desarrollar una voz propia y una investigación formal consistente. Esa perspectiva entiende el cine independiente como un territorio de exploración antes que como una categoría de producción.

Como ha señalado Miuccia Prada, presidenta de la Fondazione Prada, el programa busca acompañar a autores que expanden las posibilidades del lenguaje cinematográfico mediante propuestas libres y rigurosas. La fundación entiende el cine como una práctica cultural en constante transformación y considera que la experimentación constituye una parte esencial de su desarrollo.
El proceso de evaluación se desarrollará en dos etapas. Primero participará una red internacional de programadores, productores, investigadores y críticos especializados. Después, un comité integrado por Miuccia Prada, Paolo Moretti, Chiara Costa, Rebecca De Pas, Giuliana Bruno y Violeta Bava elegirá los proyectos beneficiados. Los resultados se anunciarán en febrero de 2027.
La relación entre la Fondazione Prada y el cine comenzó mucho antes de la creación de este fondo. A lo largo de los años, la institución ha colaborado con figuras como Jean-Luc Godard, Agnès Varda, Pedro Almodóvar, Wes Anderson, David Cronenberg, Spike Lee, Alejandro G. Iñárritu, Sofia Coppola y Luca Guadagnino. Cada uno de esos proyectos ha contribuido a ampliar la conversación entre el cine, el arte contemporáneo y la investigación cultural.
La segunda edición de la Fondazione Prada Film Fund prolonga esa misma línea de trabajo. Más que financiar películas, el programa apuesta por preservar el tiempo necesario para que una idea encuentre su forma. En una disciplina donde cada obra comienza mucho antes del rodaje, apoyar los procesos de creación también significa contribuir al futuro del cine independiente.