Una colaboración que fusiona arte y alta cocina invita a saborear la historia desde una nueva perspectiva.

La unión entre el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza y el Four Seasons Hotel Madrid transforma la contemplación artística en un banquete de sentidos. La propuesta combina una visita guiada privada dando inicio a las 9:00 a.m. en el museo por la exposición temática Gastronomía con un menú de cuatro tiempos en “El Patio”, el lobby bar del hotel.

La experiencia comienza a primera hora con un recorrido a puerta cerrada por las salas del museo, donde un guía especializado acompaña a los visitantes a través de obras que representan la comida no solo como sustento, sino como símbolo cultural y placer estético. Desde banquetes barrocos hasta naturalezas muertas, la muestra revela cómo el arte ha retratado la relación del ser humano con los alimentos.

Después, el arte se traslada al plato. El chef de Four Seasons Madrid interpreta cuatro piezas del museo en una degustación que convierte el color en textura y la historia en sabor. Cada tiempo del menú lleva el nombre de una obra que lo inspira:
“Pasión de Ostras”, basada en Comiendo ostras de Jacob Lucasz Ochtervelt, combina ostra fresca, melocotón encurtido y cilantro, acompañados de un Bellini.
“El Carpaccio de la Condesa”, inspirado en Joven caballero en un paisaje de Vittore Carpaccio, presenta finas láminas de res con vinagreta de palo cortado y focaccia artesanal.

“El Especial de Nedick’s”, guiño al fotorrealismo de Richard Estes, reinterpreta la cultura pop con una mini hamburguesa tipo hot dog y una bebida cítrica contemporánea.
“La Tentación de la Manzana”, evocando Adán y Eva de Jan Gossaert, cierra el recorrido con una delicada manzana dorada rellena de manzana verde y albahaca, obra del equipo de pastelería liderado por María José Parra.
Cada platillo es una metáfora comestible: la pintura se vuelve aroma, textura y sabor. Más que un simple menú, se trata de un diálogo entre disciplinas, una sinestesia que invita a vivir el arte de una forma sensorial.

Desde su inauguración, Four Seasons Hotel Madrid se ha convertido en un destino donde la elegancia y el arte conviven en perfecta armonía. Su colección privada supera las mil piezas, mientras que el Museo Thyssen continúa renovando la manera en que se presenta el arte al público, apostando por experiencias que combinan cultura, lujo y creatividad.