Grupo Maximus o cómo crear un legado gastronómico

Descubre como Grupo Maximus está redefiniendo la gastronomía mexicana con restaurantes diversos, alta calidad, valores compartidos y un enfoque en su gente.

GRUPO MAXIMUS
Fotografía cortesía.



Una mañana luminosa en Máximo y un grupo de restauranteros sentados en la misma mesa, rodeados de la calma matutina de una cocina que apenas despertaba. En este espacio se construyen y se narran las historias de Grupo Maximus, un colectivo que, desde 2011, ha reconfigurado la gastronomía en la Ciudad de México. Fundado por el chef Eduardo García y Gabriela López, el grupo es una amalgama de cocineros visionarios y anfitriones apasionados, todos impulsados por una filosofía de calidad, responsabilidad y comunidad.

El inicio

Máximo Bistrot, el primer restaurante del grupo, abrió sus puertas con un enfoque simple: recrear la esencia de un bistró parisino, donde los vecinos se congregan y donde la cocina local cobra protagonismo. Su crecimiento fue acelerado, y al poco tiempo, Máximo Bistrot tuvo que mudarse a un espacio más amplio. Eduardo García, con una sonrisa reflexiva, recuerda cómo la gente “empezó a sumarse al proyecto por la calidad y la energía que le pusimos”.

García y López continuaron su expansión con Lalo!, un lugar relajado que redefine el concepto del brunch, y Havre77, un restaurante de comida francesa con un toque inconfundible. Sin embargo, lo que empezó como una visión compartida por dos personas creció y se diversificó, en parte debido a la pandemia. Fue durante este periodo de incertidumbre que se unieron al equipo Lucho Martínez y Fernanda Torres, con quienes desarrollaron proyectos como Ultramarinos Demar y Café Tormenta.

Un proyecto colectivo

A medida que la conversación fluía, los chefs intercambiaban anécdotas de tiempos difíciles, decisiones arriesgadas y momentos de revelación. La pandemia, que muchos consideran un obstáculo insuperable, fue para ellos una oportunidad de fortalecer lazos y consolidar el grupo. En el caso de Martínez y Torres, su incorporación se dio cuando enfrentaron el reto de mudarse y reinventar su propio restaurante, Martínez, mientras compartían filosofías y estrategias con García y López.

Maryann Yong y Mario Malváez, fundadores de Makan, compartieron cómo la pandemia los llevó a reconsiderar su lugar en México tras vivir 13 años en el extranjero. Mario rememoraba las noches en que se sentía abrumado por la idea de empezar de cero en su país, pero la apertura y el apoyo de Grupo Maximus, junto con la energía vibrante de la Ciudad de México, los convencieron de quedarse y construir algo nuevo.

GRUPO MAXIMUS
Fotografía cortesía.



Diversidad de conceptos, un mismo corazón

“Nosotros no queremos un imperio de restaurantes,” menciona García. “Queremos crear espacios únicos, respetando nuestras ideas y nuestros valores.” Esta mentalidad ha permitido que el grupo crezca sin perder su esencia. Los nombres de cada restaurante cuentan su propia historia: Panadería Gala, un proyecto casi secreto donde la tradición se mezcla con lo inesperado; Café de Nadie, un espacio para la introspección con cocina de mar; y Em, donde la propuesta es tan ecléctica como acogedora.

El grupo comparte no solo la visión de Eduardo García y Gaby López, sino un conjunto de valores fundamentales: calidad, honestidad, lealtad, y sobre todo, un profundo respeto por su gente. “Queremos ser una gran empresa para trabajar,” se menciona entre palabras de café y platos dispuestos en la mesa. Y lo logran, proporcionando condiciones de trabajo por encima de la media y oportunidades de desarrollo para todo el equipo.

Un legado que trasciende

En la misma mesa donde el grupo compartía risas y relatos, García reflexionaba sobre lo que hace único a Grupo Maximus: la calidad innegociable del producto y la experiencia que ofrecen. La comida, influenciada por técnicas francesas y enriquecida con ingredientes y sabores mexicanos, refleja un mundo cada vez más conectado. “El mundo se ha hecho chiquito, y nosotros queremos ser una ventana a esos sabores,” decía con entusiasmo.

El grupo continúa expandiéndose con la misma dedicación que cuando Máximo abrió sus puertas hace más de una década. Hoy, Grupo Maximus no solo se ha convertido en un referente de la gastronomía mexicana, sino que también representa un modelo de innovación y responsabilidad. Cada restaurante y cada chef del grupo —desde Eduardo García, Gaby López, Lucho Martínez y Fernanda Torres, hasta Maryann Yong, Mario Malváez, y los socios de Café de Nadie, Pablo Usobiaga, Santiago Guerreiro y Billy Castro— son parte de una historia en construcción.

Al despedirse esa mañana en Máximo, quedaba claro que Grupo Maximus es una comunidad de soñadores. Una comunidad que, con cada platillo y cada proyecto, busca redefinir lo que significa la excelencia y la autenticidad en la gastronomía de México.