Gucci Memoria en los Chiostri di San Simpliciano

Gucci presenta Gucci Memoria, una exposición curada por Demna en Milán que articula archivo, instalación y experiencia para reconfigurar la historia de la Casa desde el presente.

Gucci Memoria

La memoria, cuando se activa desde la práctica curatorial, deja de funcionar como registro pasivo. En Gucci Memoria, Gucci propone una lectura donde el archivo se convierte en un dispositivo de producción. Así, presentada en los Chiostri di San Simpliciano durante el Fuorisalone 2026, la exposición concebida por Demna organiza más de un siglo de historia como una narrativa en desplazamiento.

El recorrido se articula a través de instalaciones que transforman el claustro en una estructura estratificada. En este sentido, tapices, elementos botánicos y dispositivos interactivos operan en relación. Cada medio modifica la lectura del siguiente. Por lo tanto, la exposición no sigue una cronología lineal. Más bien, introduce un sistema donde pasado y presente coexisten en tensión.

En el núcleo del proyecto, un ciclo de doce tapices construye una crónica visual de la Casa. A su vez, cada pieza traduce un momento específico en una composición densa. La serie recorre los años formativos de Guccio Gucci en Londres y la consolidación de un lenguaje global. De este modo, los símbolos evolucionan sin perder continuidad.

Gucci Memoria

La narrativa incorpora episodios clave. Por ejemplo, aparecen objetos que definen la identidad de la marca, como el Jackie 1961 y el Bamboo 1947. Asimismo, se integran distintas direcciones creativas. Las visiones de Tom Ford, Frida Giannini, Alessandro Michele y Sabato De Sarno aparecen como momentos de inflexión.

Por otra parte, el motivo Flora introduce otra capa de lectura. En el claustro principal, un entorno botánico reúne flores cultivadas para la instalación. Así, la naturaleza funciona como archivo vivo. En consecuencia, la memoria se desplaza hacia lo orgánico e integra crecimiento y transformación.

En el claustro menor, las máquinas expendedoras incorporan una dimensión performativa. Allí, distribuyen bebidas vinculadas a los arquetipos de La Famiglia. De este modo, cada elección activa una narrativa distinta. Además, la interacción introduce al visitante en la construcción del significado.

Finalmente, la exposición se extiende más allá de su espacio inmediato. Por un lado, una selección de piezas con motivo Flora aparece en tiendas de Milán. Por otro, la distribución de flores prolonga el proyecto en el tiempo. Así, la exposición deja de ser un evento cerrado.

En este contexto, Gucci Memoria no fija una versión definitiva de la historia. Más bien, activa un campo donde la memoria se reorganiza de forma constante. En consecuencia, la Casa se presenta como un proceso en curso, donde el pasado permanece activo y el presente se construye desde esa condición.