Hailey Bieber protagoniza la nueva campaña de Miu Miu

Hailey Bieber y Xiao Wen Ju protagonizan la campaña Otoño/Invierno 2026 de Miu Miu, fotografiada por Zoe Ghertner como un estudio sobre feminidad, vulnerabilidad y control.

Miu Miu otoño invierno 2026 Hailey Bieber

La feminidad nunca ha sido un concepto estable dentro del universo de Miu Miu. Para Otoño/Invierno 2026, esa condición cambiante se convierte en el centro de su nueva campaña. Hailey Bieber y Xiao Wen Ju encarnan una identidad construida entre vulnerabilidad, control, intimidad y distancia. 

Fotografiada por Zoe Ghertner, la campaña sitúa a ambas protagonistas dentro de un paisaje nocturno suspendido. Tonalidades azules y elementos industriales construyen un escenario casi abstracto. Frente a él, Bieber y Wen Ju aparecen nítidas y conscientes de su presencia. La quietud adquiere así una tensión deliberada. 

La propuesta parte de una idea de feminidad fluida y construida desde la propia identidad. Inocencia y conocimiento pueden coexistir. También pueden hacerlo vulnerabilidad y autoridad. Para Miu Miu, estas características dejan de funcionar como oposiciones. En cambio, forman parte de una misma manera de presentarse ante el mundo. 

La ropa materializa esa dualidad. Las prendas funcionan como protección y expresión al mismo tiempo. Siluetas cercanas al cuerpo aparecen en popelina elástica, doble cachemira lavada, cuero, lino y tweed. A ellas se suman tul bordado, satén, cintas y lazos inspirados en la lencería. La delicadeza, lejos de implicar fragilidad, se convierte en una forma de autoridad. 

En contraste, las prendas exteriores amplifican las proporciones. Chaquetas forradas de shearling, sombreros envolventes y un abrigo de ópera recuperan cierto glamour de inspiración vintage. Sin embargo, la referencia al pasado permanece anclada al presente. Ese choque temporal refuerza el carácter deliberadamente ambiguo de la colección. 

Los accesorios participan de la misma lógica. Los bolsos Vivant, Rendez-vous y Arcadie aparecen confeccionados en piel suave. Además, Miu Miu recupera el zapato Bubble, presentado originalmente a comienzos de los años 2000. Botas altas de piel elástica y sandalias elaboradas completan una propuesta donde lo práctico convive con lo ornamental. 

La construcción de la imagen resulta igualmente importante. El uso del flash aplana el espacio y enfatiza las texturas. De este modo, lo cotidiano adquiere una dimensión cinematográfica. Las imágenes en movimiento, dirigidas por Renell Medrano, prolongan esa sensación y sitúan la campaña entre realidad y ensoñación. 

Bajo la dirección creativa de Miuccia Prada, la campaña convierte el acto de vestirse en una declaración de presencia. No busca resolver las contradicciones de sus protagonistas. Las utiliza como parte de su identidad. Para Miu Miu, mostrarse vulnerable y ejercer control pueden pertenecer a una misma imagen de poder contemporáneo.