
Las estructuras que resaltan una silueta estilizada, hombros mucho más prominentes y una combinación de estilos hacen de esta colección un fashion statement que impone pero al mismo tiempo se mantiene en equilibrio. Las piezas de Hermès combinan diferentes mundos y crean una narrativa complementaria por medio de siluetas bien conocidas y elementos modulares, le brindan un movimiento magnífico y sensual que se presenta de forma sofisticada y única.






Esta colección refleja una actitud firme y versátil como resultado de la modularidad añadida donde los abrigos son reversibles y los pantalones son una deconstrucción de una silla de montar que logra adaptarse al cuerpo. Con una paleta de color que se centra en tonalidades neutras y sobrias con un contraste fresco y determinante, estas creaciones evocan un sentimiento de tenacidad que pertenece a la inspiración de estas cualidades femeninas.






Contrastes para crear una armonía
El cuero utilizado de manera dinámica con cortes irregulares tiene la intención de resaltar sobre textiles mucho más fluidos y ligeros para crear una estructura que denota fuerza y sensualidad a través de presillas que se entrelazan de forma delicada e innovadora. Sin la intención de crear contornos completamente desconocidos, se deconstruyen piezas para obtener vestidos con cortes angulares que a la par contrastan con looks de dos piezas donde destaca el tejido de punto sin robarle protagonismo al cuero en tonos camello y un verde equilibrado que al mismo tiempo existen en armonía con gabardinas construidas en múltiples capas con distintos niveles para lograr un entorno multifacético.
Al igual que la mujer actual, Hermès crea un panorama impulsado por sus seguridad y actitud en un contexto donde se celebra la diversidad y resistencia.