
Hay experiencias que trascienden el espectáculo. Este año, el rugido de los motores del Gran Premio de México se mezclo con algo distinto: la calma y el refinamiento de House 44, la propuesta de hospitalidad de Soho House en colaboración con Lewis Hamilton y F1 Paddock Club™.
Más que una suite en el circuito, House 44 es una extensión natural de lo que define a Soho House: un espacio pensado para la comunidad, la privacidad y la experiencia sensorial. Un lugar donde el diseño, el servicio y la atmósfera se equilibran con la emoción de la velocidad.


Durante el fin de semana del 24 al 26 de octubre, en pleno Autódromo Hermanos Rodríguez, los socios pudieron vivir la Fórmula 1 desde una perspectiva pocas veces vista: una suite sobre los garages, con vista directa al pit lane y a la recta principal. Un punto privilegiado donde cada detalle —de la ambientación al menú— ha sido curado con el sello distintivo de Soho House.
La experiencia no busca competir con el ritmo frenético del circuito, sino ofrecer una pausa dentro de él. Entre los sonidos de los motores y la precisión de las escuderías, House 44 propone un refugio: una cápsula de lujo contemporáneo donde el confort se vuelve una forma de ver la carrera.

Cada fecha de la temporada —Italia, Las Vegas, Abu Dhabi y ahora México— ha sido reinterpretada a través del mismo concepto: una hospitalidad que entiende el lujo no como exceso, sino como la capacidad de hacer que todo encaje a la perfección.


En la Ciudad de México, House 44 se convierte en un espacio suspendido entre la adrenalina y la calma, entre el diseño impecable y la emoción de la competencia. Porque, al final, la verdadera exclusividad no está solo en el acceso, sino en la experiencia.