IWC y Mercedes-AMG PETRONAS exploran el lado más inesperado del morado

Con una esfera morada inspirada en la Vanda Miss Joaquim, flor nacional de Singapur, IWC Schaffhausen presenta el cuarto reloj creado para Mercedes-AMG PETRONAS Formula One Team.

George Russell Kimi Antonelli Petronas IWC

La identidad visual de la Fórmula 1 depende tanto de la ingeniería como del color. Cada escudería construye códigos capaces de reconocerse a gran velocidad y desde cualquier punto del circuito. IWC Schaffhausen parte de ese lenguaje para su nuevo Reloj de Aviador Cronógrafo 41 Mercedes-AMG PETRONAS Formula One Team. Sin embargo, esta vez introduce un color inesperado dentro de una colaboración que comenzó en 2013. 

El morado intenso de la esfera tiene su origen lejos del paddock. IWC toma como referencia la Vanda Miss Joaquim, una orquídea cultivada en 1893 por la horticultora armenio-singapurense Agnes Joaquim. La flor se convirtió posteriormente en emblema nacional de Singapur. Además, representa valores como resiliencia, audacia e innovación. 

La elección coincide con el próximo Gran Premio de Singapur, una de las citas más particulares del calendario. El circuito urbano de Marina Bay recibe la primera carrera nocturna de la Fórmula 1. Allí, los monoplazas completarán 62 vueltas bajo iluminación artificial. El contexto convierte al color en algo más que una decisión estética. El reloj establece una relación directa con el lugar donde competirá el equipo. 

Sobre el morado aparecen los característicos acentos verdes de PETRONAS. El tono destaca números e índices, mientras un recubrimiento luminiscente lo lleva también a las agujas. Así, el contraste permite conservar inmediatamente la identidad de la escudería. Una correa de caucho morada completa la composición y puede sustituirse mediante el sistema EasX-CHANGE®

Sin embargo, la relación con la Fórmula 1 también ocurre a través de los materiales. La caja de 41 milímetros utiliza titanio de grado 5, apreciado en el automovilismo por su relación entre resistencia y densidad. Pesa aproximadamente la mitad que el acero, resiste el calor y evita la corrosión. Su acabado cepillado conserva además el característico brillo gris plateado del metal. 

El titanio posee una conexión todavía más concreta con el deporte. La Fórmula 1 lo utiliza en componentes como bielas y válvulas. También aparece en el Halo, la estructura protectora situada sobre la cabina de los monoplazas. IWC traslada así a la muñeca un material cuya ligereza adquiere consecuencias funcionales en la pista. 

George Russell Kimi Antonelli Petronas IWC

En el interior se encuentra el calibre 69385 de manufactura IWC. El cronógrafo mecánico utiliza una arquitectura clásica de rueda de pilares y trabaja a una frecuencia de 4 Hz. Además, ofrece 46 horas de reserva de marcha. La disposición vertical de las subesferas permite leer los minutos del cronógrafo a las 12, mientras el día y la fecha aparecen a las 3. 

El fondo de cristal de zafiro permite observar el movimiento y sus acabados Côtes de Genève. Por su parte, el cristal frontal cuenta con tratamiento antirreflectante en ambos lados. El reloj ofrece también una hermeticidad de 10 bares. Estas características mantienen la dimensión instrumental que IWC ha desarrollado durante décadas en sus Relojes de Aviador. 

Este lanzamiento representa el cuarto reloj oficial desarrollado para Mercedes-AMG PETRONAS. La serie comenzó en Miami en 2022 con un cronógrafo de titanio. En 2023 llegó una versión de Ceratanium® durante el Gran Premio de Las Vegas. Después, en 2025, IWC presentó el Mark XX de tres agujas. La nueva referencia continúa esa genealogía mediante un cambio cromático especialmente visible. 

Como sus predecesores, el nuevo cronógrafo formará parte del equipo más allá de los pilotos. Mecánicos, ingenieros y otros integrantes de Mercedes-AMG PETRONAS lo llevarán en los circuitos. También lo utilizará el personal de su sede en Brackley, Inglaterra. De esta manera, el reloj funciona como un código compartido dentro de la propia escudería. 

El nuevo modelo muestra además cómo una colaboración deportiva puede construir identidad sin limitarse a colocar dos nombres sobre un objeto. La flor nacional de Singapur, el verde PETRONAS y un material procedente del universo de la competición confluyen en una misma pieza. IWC convierte así el próximo paso por Marina Bay en un ejercicio donde lugar, ingeniería y color comparten el mismo lenguaje.