
En el escenario del Teatro Milán, una mujer camina con cuidado por su casa. No pronuncia palabra. No hace falta. En sus gestos hay vida. Se llama Julieta y es la nueva obra de Gabriela Muñoz, mejor conocida como Chula the Clown, quien volvió a los escenarios mexicanos con un estreno que se celebró de pie.
Julieta no es una historia con trama en el sentido clásico. Es, más bien, una coreografía emocional que se despliega en tiempo real, una suerte de inventario sentimental de una vida larga y vivida. La protagonista habita un hogar saturado de recuerdos: objetos que son testigos de su vida. El sillón en el que se sentó mil veces. El vestido que ya no se pone pero no puede tirar. Las fotos que la miran desde el muro. Cada elemento tiene una voz. Y Gabriela Muñoz las hace cantar, sin emitir una sola palabra.
La obra, inspirada en la tía abuela de la artista, es un homenaje a esas mujeres que crecieron sin pedir permiso. Libres, coquetas, sabias, contradictorias. Mujeres que no necesitaban audiencias, pero que merecen una. “Todos tenemos a una Julieta —o un Julieto— en nuestras vidas”, dijo Muñoz tras la función. “Mi misión es crear puentes generacionales más empáticos, más compasivos… más humanos”, agregó.
Y humana es precisamente la palabra. Porque Julieta no busca complacer ni impresionar. Busca acompañar. A veces con risa, a veces con un nudo en la garganta, pero siempre con una belleza profundamente honesta. Esa belleza que sólo se alcanza cuando el arte deja de ser forma y se convierte en gesto.

El equipo detrás
Un componente esencial de esa experiencia es la música original de Natalia Lafourcade, quien asistió al estreno desde la butaca. Su partitura —sutil, sensible, amorosa— se entrelaza con los movimientos de Chula. Es un sonido que respira, que no adorna, que simplemente está… como los recuerdos.
La producción de Jerónimo Gaxiola Balsa y Berenice González le da a la obra un marco impecable, sin restarle intimidad. Tras su paso por Alemania, Julieta encuentra en México el eco perfecto para su silencio elocuente.
Hasta el 15 de julio, cada lunes, martes y miércoles, Julieta de Chula the Clown en el Teatro Milán se convierte en ese hogar lleno de objetos, memorias y una mujer que, sin decir una palabra, nos recuerda todo lo que hemos amado —y todo lo que aún nos queda por sentir.
Funciones
Julieta de Chula the Clown en el Teatro Milán | Ciudad de México
Hasta el 15 de julio
Lunes, martes y miércoles | 20:45 h
Boletos en Ticketmaster y en la taquilla del teatro
Sigue leyendo sobre cultura aquí.