
En Hermès, el tiempo se mide muy distinto. Tras 37 años al frente de la línea masculina, Véronique Nichanian firma una colección que condensa su método: precisión, tacto y una modernidad sin ansiedad. Nombrada en 1988 por Jean Louis Dumas, después de su etapa en Nino Cerruti, construyó una idea de los hombres Hermès basada en consistencia y oficio.
Esta entrega abre con un gesto directo: blouson en agneau pleine fleur, de grano pleno y caída exacta. Luego aparece el gran abrigo de viaje reversible, en cachemira y lana, pensado para vivir en movimiento. También entra el traje cruzado en cuero con pinstripe, un guiño a la sastrería que se vuelve piel.
La colección trabaja por capas, y por contraste. Por un lado, pieles: veau light, shearling aterciopelado, grano de ciervo invertido, e incluso cocodrilo espejo. Por otro lado, técnica: Toilovent, gabardinas técnicas, satines funcionales. Así, lo impermeable convive con lo cálido, y el corte limpio se mantiene. Entre los acentos más nítidos, aparece un cocodrilo en marrón intenso en un acabado brillante, además de guiños a piezas históricas: el jumpsuit moka de 1991 y un traje de cuero azul marino de 2003, que funcionan como memoria activa dentro del guardarropa.




Además, Nichanian insiste en sus detalles egoístas, esos que entienden el lujo como cercanía. Se ven pespuntes étrivière, dobles solapas en cordero y bolsillos fuelle descentrados. También regresa el interior estampado Brides de gala, porque el forro importa tanto como la silueta.
El color susurra, pero no desaparece. Predominan tourbe, gris brûlé, azul tinta, prunoir y café. Sin embargo, irrumpe un naranja en el forro, como una risa breve en la noche. Incluso el neopreno aparece como acento, preciso y luminoso.




Finalmente, los accesorios cierran el argumento. Los Plume Fourre Tout, incluido el On Radio, sostienen la idea de utilidad elegante. Y, con esa mezcla de disciplina y juego, Nichanian deja una lección clara: vestir bien es durar, y durar es elegir materiales excepcionales con absoluta naturalidad.
Esa constancia explica por qué su despedida pesa. Hermès ya anunció a Grace Wales Bonner como su sucesora, con debut previsto para enero de 2026. El cambio llega, pero la gramática aún queda.