
A 35 metros sobre el mar, los clavadistas de La Quebrada se preparan para saltar. Más allá del esfuerzo físico, sus testimonios muestran una relación profunda con la fe, la vida y la muerte. Ese universo es el que retrata Las voces del despeñadero, cortometraje documental dirigido por Irving Serrano y Víctor Rejón.
La producción, realizada en Acapulco junto con integrantes de la Asociación de Clavadistas Profesionales de La Quebrada, acompaña los famosos saltos con los testimonios de sus protagonistas y un poema hecho por ellos mismos.
La película saca a la luz a quienes mantienen viva esta tradición. A través de sus voces, el documental explora las diferentes formas en que los clavadistas se conectan con el mar, el peligro y sus propias creencias.


Después de ser reconocido en los festivales de Guadalajara y Morelia, Las voces del despeñadero llega ahora a los Premios Ariel. La cinta compite en la categoría de Mejor Cortometraje Documental del Ariel 68, donde comparte nominación con La mar, de Jean Chapiro Uziel; Mácula, de Mariana Xochiquétzal Rivera García; Mujer de barro, de Concepción Vásquez; y Toda la vida para siempre, de Sebastián Molina Ruiz.
Con esta nominación, la historia de los clavadistas de La Quebrada tiene un nuevo espacio para mostrar la tradición que no es solo un espectáculo. El documental pone en el centro a sus protagonistas y las experiencias que existen detrás de cada salto.
Así, Las voces del despeñadero se convierte en una de las imágenes más emblemáticas de Acapulco, en un retrato sobre el riesgo, la identidad y la relación del ser humano con el mar.