
Serge Barbeau, en Lost and Found, nos sumerge en su propia ceremonia. Un recorrido visual tan cautivante como honesto, donde el asombro y el misterio trazan el mapa de un viaje por diferentes ritos. Barbeau, figura esencial en la fotografía de moda de los años 80 y 90, se aparta de los grandes editoriales para revelarnos la huella más íntima de su exploración artística: la fotografía erótica.
Este trabajo es su homenaje al arte, tejido con la misma materia prima que la imaginación. No hay erotismo ni arte que no estén impregnados por el velo de la fantasía. Y, como un giro inesperado, Barbeau nos introduce en un segundo ritual: su trabajo con la cámara Polaroid. La Pola, con su aura mística, captura miradas audaces, carmines encendidos y silencios elocuentes. Su inmediatez crea una intimidad única entre modelo y fotógrafo, un vínculo que transforma cada imagen en un testimonio irrepetible de confianza y espontaneidad.
Reviviendo el pasado
Lost and Found no es solo una exhibición, sino un hallazgo. Las catorce piezas que la componen fueron tomadas en París en 1995 y permanecieron ocultas por treinta años en un desván de Canadá. La historia de este descubrimiento añade otra capa de significado a la muestra: en 2023, mientras Barbeau organizaba sus archivos para su retrospectiva 25 años de fotografía de moda, viajó a Montreal en busca de material. En un sótano, entre más de cincuenta cajas de negativos, una llamó su atención. En su interior, las Polas de un proyecto conjunto con el Laboratorio Picto de París, resguardadas por el polvo y el olvido.
Ahora, estas imágenes resurgen para hablarnos del arte como ceremonia, del erotismo como metáfora y de la fotografía como un rito que trasciende el tiempo. La Galería Hilario Galguera Condesa presenta Lost and Found, una exposición que revela la elegancia y la transgresión del cuerpo, al tiempo que ofrece una reflexión sobre la memoria y lo que yace entre lo perdido y lo encontrado.


¿Qué hay detrás de la ventana?
Antes de la era digital, la Polaroid fue la primera ventana instantánea a la realidad. Lo que antes se basaba en la intuición y la composición mental, se convertía en un acto inmediato y profundamente íntimo. Las Polas de Barbeau, rescatadas del olvido, funcionan ahora como cápsulas de tiempo que nos invitan a reconsiderar el impacto del azar y la memoria en la percepción de la belleza.
En estas fotografías, la feminidad se expresa entre transparencias y sombras, en retratos oníricos que juegan con la luz y el color. La estética de los años 90 resurge en una atmósfera nostálgica, donde la desnudez desafía convenciones y celebra la autenticidad del cuerpo humano. Como un maestro de la moda y el retrato, Barbeau equilibra la elegancia y la provocación, ofreciendo imágenes donde la transgresión no es un fin, sino un medio para capturar la esencia de lo efímero.

Más allá de la técnica y la historia que envuelve estas fotografías, Lost and Found es una invitación a descubrir narrativas ocultas en miradas, gestos y sombras. Barbeau nos recuerda que la verdadera transgresión radica en capturar la esencia del instante, en encontrar en lo perdido una belleza que desafía al tiempo y a las convenciones.
La exposición estará abierta al público a partir del 1 de febrero en la Galería Hilario Galguera Condesa, ubicada junto a la fuente del patio central de los hoteles Mondrian y Andaz, así como en las paredes de la segunda planta del complejo hotelero en la colonia Condesa, Ciudad de México.