Lotti inaugura sus desayunos en la Roma Norte

El restaurante del chef Luc Liebster amplía su propuesta gastronómica con una carta matutina que combina tradición suiza, técnica europea e ingredientes mexicanos.

Lotti desayunos

Algunos restaurantes nacen con una idea clara de lo que quieren ser. Otros necesitan tiempo para completar la visión que les dio origen. En el caso de Lotti, el restaurante del chef Luc Liebster en la Roma Norte, ese momento llega seis meses después de su apertura con el lanzamiento de un menú de desayunos que siempre formó parte del proyecto original.

Para Liebster, la incorporación del servicio matutino no representa una expansión de la propuesta, sino su culminación. Desde el inicio, Lotti fue concebido como un espacio donde la tradición culinaria suiza pudiera dialogar con los ingredientes mexicanos y la temporalidad local. Ahora, esa conversación comienza desde las primeras horas del día.

La nueva carta conserva los principios que han definido al restaurante desde su apertura. La técnica ocupa un lugar central. Lo mismo ocurre con la selección de producto y el cuidado puesto en cada preparación. Sin embargo, el desayuno introduce una dimensión distinta. Más cercana a los rituales cotidianos y a una cocina que encuentra sofisticación en los detalles.

Entre los platos más representativos aparece el clásico rösti suizo, acompañado de puré de papa, huevo pochado y salsa holandesa. También destaca el tartar de trucha ahumada con aguacate, rábano y tostadas de masa madre. Mientras tanto, el french toast de brioche con higos pochados en vino y crema de mascarpone con vainilla aporta una interpretación más indulgente del desayuno.

La propuesta incluye además mini croissants rellenos de ensalada de huevo y cebollín, crêpes suzette, huevos preparados al gusto y un desayuno completo con jamón, queso brie, mantequilla, mermelada y pan. Para quienes buscan opciones vegetales, el hummus con betabel ofrece una alternativa que mantiene la misma atención al producto y al equilibrio de sabores.

Más allá de los platillos, la carta refleja la identidad que Liebster ha construido para Lotti. Una cocina donde las técnicas clásicas europeas conviven con ingredientes mexicanos cuidadosamente seleccionados. Los quesos, por ejemplo, provienen de productores nacionales, mientras que el producto local funciona como eje de una propuesta que evita reproducir recetas de manera literal.

El contexto arquitectónico también forma parte de la experiencia. Diseñado por Rosela Barraza Studio, el restaurante ocupa el primer piso de una casona porfiriana de 1915 en la colonia Roma Norte. El espacio, que hoy comparte dirección con el hotel El Cortés, ofrece una atmósfera íntima que acompaña naturalmente el ritmo pausado del desayuno.

Más que una nueva franja horaria, los desayunos completan el universo gastronómico de Lotti. El desayuno no es una comida secundaria ni una transición entre actividades. Puede convertirse en un momento con identidad propia. Uno donde la técnica, el producto y la hospitalidad reciben la misma atención que durante la comida o la cena.

A través de esta nueva propuesta, Lotti amplía una visión culinaria construida alrededor de la tradición suiza, los ingredientes mexicanos y una ejecución precisa. El resultado es una carta que traslada la misma sensibilidad que distingue al restaurante hacia las primeras horas del día, transformando el desayuno en una experiencia tan cuidada como el resto de su oferta gastronómica.