Donde el cielo empieza: La primera exposición de Luis Bañuelos llega a La Esquina Lenom en Madrid

La exposición “Donde el cielo empieza” del artista mexicano Luis Bañuelos llega a Madrid, explorando los límites difusos entre cielo y mar a través de una abstracción paisajística.

Luis Bañuelos
Fotografía cortesía

En un rincón restaurado de Malasaña, donde el pasado y el presente se cruzan con naturalidad, surge un nuevo punto de fuga: “Donde el cielo empieza”, la primera exposición individual del artista mexicano Luis Bañuelos, presentada en La Esquina de Pez 16 en colaboración con la Academia de Arte Taller del Prado.

Más que una serie de paisajes abstractos, esta muestra se convierte en una invitación a mirar —y a mirarse— desde otro lugar. El horizonte, usualmente visto como una línea divisoria, se disuelve en las obras de Bañuelos hasta volverse umbral: una zona en constante mutación donde lo visible y lo invisible negocian su territorio.

Con una paleta saturada pero contenida, y una textura que remite al vaivén del agua y del viento, el artista redefine la relación entre cielo y mar. Aquí, las fronteras se borran; los límites, lejos de ser muros, se transforman en puertas abiertas hacia la posibilidad. Cada pieza parece susurrar que no hay arriba ni abajo, ni inicio ni final, sino un movimiento perpetuo, un ir y venir de significados que el espectador completa con su propia mirada.

Luis Bañuelos
Fotografía cortesía

Luis Bañuelos, originario de Ciudad de México, llega a Madrid con una propuesta que traduce el vértigo del comenzar. Esta exposición no solo marca el inicio de una etapa profesional, sino también un manifiesto íntimo sobre el valor de atreverse. Al igual que el horizonte anuncia lo infinito, esta muestra abre un camino en expansión.

“Donde el cielo empieza” no ofrece respuestas, sino un lugar para hacerse preguntas. Y ese, quizá, sea el verdadero acto artístico: mirar lo incierto y decidir caminar hacia ello.