
En esta esquina de la Condesa, una nueva parada se suma al mapa culinario y sensorial de la Ciudad de México: Manarola. En solo 6 meses este wine bar se ha convertido en un imperdible para la conexión con el vino. Más que eso, este espacio es una experiencia, una conversación, un descubrimiento.
Desde su apertura a finales de 2024, Manarola ha creado una amistad con paladares expertos, curiosos y exigentes. La selección aquí es única, de etiquetas importadas de todo el mundo. Provenientes de Europa, América y Oceanía. Francia, Italia, España, Alemania, Austria, Portugal, México, Argentina, Chile, Nueva Zelanda, EE.UU. y Australia, la experiencia se ha convertido en una cátedra cultural. Estos vinos se encuentran representados en una cava que privilegia lo orgánico, lo vegano y lo biodinámico. Lo natural.
Lo que comenzó como el showroom de Vernazza Wine, Spirits, Food & More es hoy un refugio para amantes del vino. La pretensión se convierte entonces en una historia del pasado y abre las puertas al entusiasmo por lo casual al igual que por lo refinado. Es calidad sin sobreprecios. La filosofía detrás de Manarola es simple: cada botella cuenta una historia, y el equipo está listo para compartirla. No se trata de acumular etiquetas, sino de crear momentos. Una tertulia de todas las noches, una conversación entre los paladares y la luna.


Conexión con el vino, con el tiempo
Además del vino, la comida es parte esencial de la experiencia. Tapas, platillos casuales y una cocina diseñada para resaltar las notas de cada copa. Una opción ideal para almuerzos relajados, cenas espontáneas o una pausa con buen gusto. Todo está pensado para maridar, no solo con el vino, sino con la atmósfera del lugar. La inclusión podría contarse así como parte esencial de este ambiente. Amistoso, amigable, sin etiquetas mas que las puestas en botella.
El espacio es cálido, la música acompaña sin imponerse, los olores invitan a quedarse. El paladar cata, la palabra fluye. Cada oración expuesta a este escondrijo de la Ciudad de México queda inherente y siempre viva a esta calidez que la abraza. Es toda una experiencia que aborda cada sensación. Las horas en Manarola están congeladas, no suceden; no hay furia, hay viento; no hay fuego, hay calor.
Manarola está abierto de martes a domingo, de 11:00 a 23:00 horas en la calle Citlaltépetl 58, en la colonia Condesa de la Ciudad de México.
Puedes consultar más información en el Instagram del bar @manarolawine