Manuel García Rulfo y el nuevo mito jurásico

El actor entra al centro de una de las franquicias más icónicas del cine con una historia que combina espectáculo, memoria y representación. Esta es la travesía de un actor que sigue el rastro de sus propios sueños.

Fotografía cortesía.

Antes de ser actor, Manuel García Rulfo fue niño. Uno de esos niños que soñaban con dinosaurios. En su lonchera, el logo de Jurassic Park. Una promesa de asombro, de mundos imposibles, de criaturas más grandes que el miedo. Tres décadas después, aquel niño regresa. No con una lonchera, sino con un rol protagónico en Jurassic World Rebirth, la séptima entrega de la saga que lo marcó para siempre.

Cuando la película llegue a salas el 2 de julio de 2025, no solo marcará el regreso de los dinosaurios de Steven Spielberg. Presentará, por primera vez, a una familia latina en el centro de la saga. García Rulfo —acompañado de Scarlett Johansson, Mahershala Ali, Rupert Friend y Jonathan Bailey— interpreta a Reuben Delgado, el patriarca de ese clan varado en una isla que se ha convertido en laboratorio de biotecnología sin control. Dirigida por Gareth Edwards y escrita por David Koepp, la cinta es la séptima entrega oficial de la franquicia y promete un nuevo tono de thriller familiar y post-colonial.

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García Rulfo confiesa que la noticia de su fichaje le llegó en pleno rodaje de otro proyecto y que todavía le cuesta asimilarlo. “Soy súper fan; la primera Jurassic Park de Spielberg me cambió la vida. Tenía hasta mi loncherita”, comenta. Para un niño de Guadalajara que se enamoró del cine gracias a aquellos velociraptores, entrar ahora en la saga equivale, dice, a “un sueño que no te crees hasta que ya estás ahí, viendo los animatrónicos”.

El actor elogia la valentía visual de Gareth Edwards, conocido por Rogue One y The Creator: “Es de los pocos directores que mezcla lo épico con la conexión humana; no deja que los efectos eclipsen la emoción”. Esa combinación de espectáculo y carne propia parece clave para que Rebirth llegue a nuevas audiencias sin perder la resonancia ecológica que Michael Crichton imaginó hace treinta años.

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A sus 44 años, García Rulfo vive el momento de mayor proyección internacional. Consolidó su estatus como Mickey Haller en la serie de Netflix The Lincoln Lawyer. Entre dramas judiciales y acción, ha construido un perfil versátil que rechaza estereotipos. Su brújula creativa, asegura, es simple: “Cuando leo un guión, si las palabras me brincan y puedo imaginarme diciéndolas, digo que sí. Luego miro quién dirige, quién fotografía y con quién voy a compartir escena”.

Esa filosofía lo llevó a aceptar un reto singular: actuar frente a criaturas invisibles. En el set tailandés de Rebirth, recuerda, primero dudaba de estar reaccionando a una pelota de tenis que después sería un tiranosaurio. “Pero Gareth te hace confiar; cuando vi el corte, todo funcionaba perfecto”. La experiencia reafirmó su convicción de que la ciencia ficción puede servir como espejo de nuestras propias crisis: biotecnología fuera de control, desplazamientos humanos y la urgencia de repensar nuestro vínculo con la naturaleza.

Mientras los primeros tráilers insinúan una mezcla de aventura pulp y comentario ecológico, García Rulfo se prepara para la gira promocional con la serenidad de quien sabe que su verdadero reto vendrá después: elegir la próxima historia que lo haga vibrar. Por ahora, su nombre —y su loncherita de la infancia— ya están impresos en la mitología jurásica.

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