
El director creativo de Michael Kors ha entendido a la perfección cómo se debe transmitir la esencia de una colección y sabe muy bien que esto no se logra solamente a través de las piezas. Es por ello que utilizó las instalaciones de Terminal Warehouse como un elemento más de su colección creando un ambiente cálido y acogedor que hace referencia al icónico loft neoyorquino con paredes de ladrillo rojo y muebles sencillos y minimalistas que ayudan a dar contexto a cada uno de los looks presentados durante el desfile. Esto es importante ya que este sentimiento hogareño es el punto de partida de la colección.





Nuestro hogar es el lugar donde nuestra esencia se construye y se ve reflejada. De esta misma forma funciona Michael Kors Collection, para inspirar la colección y el espacio utilizado para esta colección. Esta tienda ubicada en Madison Avenue se empapa de elegancia de una forma mucho más sutil y relajada que se vuelve más natural y sin detonar tanto esfuerzo, convirtiendo este espacio en una guía para esta serie de looks donde se rescata esa esencia tan representativa de la marca.
Del hogar a la moda
Las piezas de la colección Dègagè Chic parten de un fit más holgado y un tanto geométrico donde se mezclan diferentes materiales, resaltan los abrigos y chaquetas de inspiración masculina que se combinaron con faldas plisadas y pantalones, mientras que capas livianas aportaban movimiento a vestidos vaporosos, camisas de seda y blusas drapeadas. De igual manera, texturas de piel de oveja añadieron un toque acogedor, complementando tendencias como las prendas tipo manta y el tejido de punto sofisticado. Las siluetas de estas piezas brindan un toque arquitectónico y clásico de una forma tan natural y relajada que nos remontan a los orígenes de este estilo neoyorquino junto con su paleta de color que transmite tranquilidad y equilibrio con sus colores chocolate, caramelo, verde y colores neutros como el negro y el gris.






Finalmente cabe destacar que el desfile contó con una banda sonora diseñada por Sebastien Perrin, evocando la sofisticación de la escena musical británica de los 80 y 90 que hizo de esta presentación una experiencia 360.