At Work: Miu Miu reinterpreta la fuerza del trabajo femenino

Miuccia Prada propone una arqueología del trabajo: un diálogo entre la función y la emoción, donde el delantal se vuelve emblema de dignidad y pensamiento.

Quiero hablar sobre el trabajo de las mujeres, usando mi propio trabajo”, explica Miuccia Prada al presentar la colección Primavera/Verano 2026 de Miu Miu. “El trabajo de las mujeres —en fábricas, en el sector de servicios, en el cuidado y en el hogar. A través de todos ellos, el delantal como símbolo del trabajo, capaz de expresar múltiples mensajes e ideas sobre estos distintos tipos de labor. Y, en un nivel más profundo, habla del esfuerzo y los desafíos que enfrentan las mujeres.

Así se articula At Work, la última colección de Miuccia Prada para la firma que convierte la pasarela en un manifiesto visual sobre el valor del trabajo femenino. La colección aborda sus desafíos y adversidades, pero también su dignidad y su belleza. Más que reinterpretar códigos estéticos, los pone en cuestión. El trabajo, entendido como esfuerzo y cuidado, se presenta aquí como una extensión del amor y como una vía de independencia.

El delantal, prenda protagonista, adquiere una dimensión simbólica y universal. “El delantal es mi prenda favorita —es algo que me ha obsesionado, incluso desde antes de mis primeras colecciones, y siempre ha estado presente en Miu Miu. Esta es la primera vez que lo convertimos en el foco de una colección. El delantal me fascina como emblema. Simboliza a la mujer: desde las fábricas, pasando por el servicio, hasta el hogar. Tiene que ver con la protección y el cuidado —para mí, es un símbolo del esfuerzo y las dificultades de las mujeres.

La propuesta oscila entre la utilidad y la delicadeza. Sarga industrial y cuero conviven con encaje, cloqué de seda y lona bordada. Esta dualidad entre lo rudo y lo frágil –entre la herramienta y el ornamento– se convierte en metáfora del cuerpo femenino como territorio de fuerza y vulnerabilidad. Las bolsas y los zapatos, realizados en pieles gruesas, evocan la noción de durabilidad, mientras que los detalles bordados y las terminaciones en hilo metálico introducen un matiz de ternura, casi doméstico, en medio de la dureza. Cada prenda contiene multitudes: del taller al hogar, del esfuerzo físico al trabajo afectivo.

El Palais d’Iéna –convertido en un campo de mesas de formica– refuerza la idea del trabajo como escenario. Entre lo industrial y lo íntimo, Miu Miu propone una reflexión empática y precisa sobre el poder transformador del trabajo.